(por Ignacio Cantala) Los números de la gestión de Vidal siguen en rojo. El creciente malestar social y las primeras señales de unidad del peronismo en torno al presupuesto de 2017 se suman a las preocupaciones de la gobernadora.

Las medidas económicas del neoliberalismo tardío que Cambiemos está llevando adelante impacta de manera contundente en la economía bonaerense. Recesión económica, aumento de desempleo, caída del salario real y del consumo, baja de la producción industrial, contracción de las exportaciones, inflación, etc. La angustia para llegar a fin de mes, definir qué servicio quedará sin pagar y resolver la comida de la mesa diaria volvieron a ser rutina en millones de familias en la provincia de Buenos Aires.

Los principales números de la situación apremiante de la economía bonaerense:

- La Industria registró una caída interanual del 8,3%

- Las exportaciones se contrajeron 5,1%

- La recaudación tributaria se redujo 7,5% en los primeros 10 meses

- Crecimiento del endeudamiento externo por $72.1773 millones para cubrir el déficit fiscal

- Reducción de las ventas en supermercados del 6,5% en el Gran Buenos Aires y de 11% en el interior.

- Caída de la tasa de empleo a un ritmo de -1,4% interanual, generando 500.000 nuevos desocupados.

- Caída del 5,3% de la recaudación propia en lo que va del año

La caída de la recaudación es preocupante. Respecto de octubre del año anterior se contrajo un 11,3% arrastrada por la caída del 13,3% en ingresos brutos, tributo que es expresión y medida de la actividad económica provincial. La recesión ya es aguda. En lo que va del año la recaudación propia cayó un 5,3%. A excepción del impuesto automotor debido a la renovación de autos de los sectores de mayores ingresos, todos los tributos expresan tendencias decrecientes.

No hay pensamiento mágico en temas tributarios. La curva decreciente de la recaudación tiene su explicación en la recesión, la caída del salario y por ende del consumo. Tampoco pesan las herencias recibidas, pues han sido las políticas del gobierno nacional y provincial las que han configurado este escenario.

El sector primario mantiene rendimiento positivo pero no logra atenuar la caída industrial.

Para el déficit generado por estos dos fenómenos, el gobierno de Vidal recurrió a un camino fácil y de alto costo en el largo plazo: el endeudamiento externo.

Las emisiones de bonos por 3.000 millones de dólares triplican el monto de endeudamiento del año anterior y si se suman todas las emisiones de letras y bonos se alcanzan los $72.173 millones. Más grave aún resulta el crecimiento exponencial del endeudamiento en moneda extranjera.

Al igual que el Gobierno Nacional, Vidal apuesta a contener el creciente malestar social mediante la transferencia de recursos económicos a las organizaciones y movimientos sociales. Los intendentes que hablan con Vidal y los “peronistas” que se sumaron a su gestión le recuerdan que estas organizaciones no representan al conjunto de la sociedad y que el costo económico de transferirle recursos no es garantía de nada si en los próximos meses la economía no da señales de recuperación.

Los integrantes de Cambiemos con años y trayectoria política se cansan de repetir que es necesario profundizar las redes de incidencia territorial ya que no alcanza con las redes sociales, las posturas de hada y la sobreactuación de la gobernadora en enfrentamientos con algunos poderes provinciales.

Por otra parte, todos los sectores del peronismo de la provincia presentaron una posición unificada en relación al Presupuesto provincial. Es un hecho gravitante para Vidal, ya que la gobernadora pasa buena parte de su tiempo pensando estrategias de fragmentación del peronismo. Si bien, considera importante el acuerdo con Massa, su proyección política es solo posible con un peronismo atomizado.

En el documento consensuado por todos los legisladores del peronismo provincial, se plantean fuertes críticas al presupuesto 2016 y se establecen una serie de modificaciones para revertir las prácticas del goteo, garrote y látigo con que la gobernadora construye el vínculo con los intendentes, quienes además la acusan de atribuirse las obras que ellos realizan.

Para el presupuesto del año próximo, el peronismo propone aumentar la masa de recursos para obras bajo mecanismos que den certeza de su llegada automatizando sus envíos al igual que la coparticipación, introducir una reforma tributaria para gravar el juego, el sector agrícola y los servicios bancarios y financieros, entre otros. Además, autorizarán el endeudamiento solo destinado al repago de amortizaciones y servicios de deuda en 2017 y los destinados a obras.

A pocos días de finalizar el primer año al frente de la gobernación, Vidal desaprueba en materia económica y da pelea para llegar al recuperatorio en la política.