Mientras la gobernadora participa de la “Gira Despedida” por las ciudades bonaerenses, donde han cerrado miles de fábricas en los últimos cuatro años, y busca posicionarse como la jefa de la oposición a partir del 10 de diciembre, se conocieron indicadores económicos de su gestión que ponen de manifiesto el brutal proceso de endeudamiento iniciado en 2015.

Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) que estudia la evolución del endeudamiento muestra la magnitud del deterioro de las arcas. “La estimación de deuda arrojada a finales de 2019 ascendería a $708.028 millones. La recaudación propia de PBA sumaría $342.045 millones, mientras que la coparticipación ascendería a $343.339 millones. En definitiva, la deuda “pesará” 1,03 de la recaudación anual” sostiene.

En tanto, el estudio compara los números en rojo que deja la gestión de María Eugenia Vidal con la realidad económica al inicio de su mandato. “En el año 2015 la deuda de la provincia de Buenos Aires ascendía a $121.494 millones y la recaudación sumaba $196.347 millones (recursos propios por $118.778 millones, sumados a $77.569 millones de coparticipación). Es decir, se produjo una brutal caída del endeudamiento relativo, que pasó a representar sólo 0,62 veces la recaudación anual” agregan.

En los últimos días, el candidato a gobernador del Frente de Todos, Axel Kicillof, reclamó que “Vidal muestra los balances” ya que, según las estimaciones de su equipo económico, existe “un faltante” en las cuentas públicas.

Además, Kicillof retrucó las declaraciones de la actual gobernadora que afirmó que la deuda dejará su gobierno es similar a la de Daniel Scioli. “La deuda era de 9 mil millones y ahora es de 12 mil millones. Antes el 50% era en dólares, ahora es un 80%. En los próximos 4 años, vencen unos 9 mil millones de dólares. Han hecho un desastre en la Provincia”.