Con el objetivo de aportar buenas noticias en el marco de una delicada coyuntura económica, la gobernadora de Buenos Aires anunció ayer el adelanto del pago del medio aguinaldo y el aumento de la jubilación mínima y el de las asignaciones familiares. Las medidas “tienen que ver con dar respuestas en los momentos difíciles”, apuntó la mandataria. Sin embargo, el beneficio será módico: la jubilación mínima actualizada pasará de $5054 a $6217, casi 800 pesos menos de los que una familia necesitó en marzo para no caer en la línea de indigencia.

En efecto, según el Indec, una familia requirió $6987 para cubrir la canasta básica de alimentos y no perforar la línea de indigencia. La cifra no contempla la aceleración reciente de la inflación, tras la devaluación de más del 25% de la moneda. Además, los $6127 alcanzados por la nueva jubilación mínima provincial se ubican por debajo de los $8096 otorgados a nivel nacional. Según el Instituto de Previsión Social, apenas 12 mil jubilados cobran este básico en Buenos Aires.

"Creemos que la inflación va a ser más alta que la prevista, por eso entendemos que tenemos que estar cerca, dando la cara", señaló ayer Vidal. En esta línea, la gobernadora comunicó el adelanto del medio aguinaldo como un esfuerzo económico de la administración de La Plata. El estipendio, según comunicó la mandataria, será pagado antes del viernes 29 de junio. El anuncio implica un adelanto de apenas dos a seis días en el cobro del aguinaldo.

A su vez, Vidal, que estuvo acompañada en la conferencia de prensa por el ministro de Economía provincial, Hernán Lacunza, adelantó que las asignaciones familiares crecerán un 21,8%. El aumento, en rigor, está en línea con el crecimiento de las asignaciones que la Nación ya aplicó en junio. Y aún así, en Buenos Aires la situación sigue siendo desfavorable: el trabajador con menores salarios en la Provincia va a cobrar $1412 por hijo, mientras que en la Nación percibe $1578.

Fuente: El País Digital