Tanto en el Senado como en Diputados, los bloques opositores acompañaron la iniciativa propuesta por el oficialismo. Aunque advirtieron que el impacto real en la disminución de precios de tarifas será ínfimo y recordaron que las Pymes no están incluidas.

La Legislatura bonaerense convirtió en ley la quita de impuestos que significará una reducción del 15.7% promedio en la tarifa de luz; 6.3 en la de gas y 6.2 % en la de agua, mientras que la Provincia dejará de percibir unos 3.000 millones de pesos.

Mientras que el otro proyecto enviado por el ejecutivo, que proponía disminuir el abono que las empresas prestatarias de servicios pagan a los municipios en concepto de ingresos brutos y que se traslada a la facturación los usuarios, no corrió la misma suerte por la presión que ejercieron los intendentes.

Horas antes del tratamiento, un grupo de mandatarios, en su mayoría del interior de la Provincia, llegaron a la legislatura para plantear su descontento ante una medida que afecta los recursos de sus comunas. Tras las negociaciones, Cambiemos finalmente cedió ante el reclamo de los Jefes Comunales y los articulados que modifican los ingresos dentro de la órbita municipal no se incluyeron en la sesión y fueron girados a Comisión.

El debate por la quita de impuestos provinciales comenzó en el Senado. Allí, el oficialismo logró el acompañamiento de los legisladores opositores, quienes en sus intervenciones esgrimieron una fuerte crítica hacia la política tarifaria del gobierno.

Desde la bancada de Unidad Ciudadana, reclamaron que la gobernadora tome medidas “que signifiquen una rebaja real de las tarifas y limiten las ganancias exorbitantes de las empresas distribuidoras”.

La encargada de fundamentar el voto afirmativo fue la titular del bloque, Teresa García. “Acompañamos esta propuesta porque siempre vamos a ser parte de las medidas que mejoren, aunque sea un peso en el bolsillo de la gente” pero advirtió que “esta misma noche hay muchas familias que no tienen luz o no han podido cargar su medidor prepago ya que a los bonaerenses el pago de las tarifas de servicios públicos les resulta casi impagables”.

Luego de la aprobación en el Senado, el proyecto fue girado a Diputados. En la Cámara baja los bloques de la oposición también acompañaron la iniciativa, por lo que la ínfima reducción de impuestos en la facturación de los servicios públicos se convirtió en ley.

Durante el debate, desde las distintas bancadas opositoras reiteraron el pedido para que se convoque a una sesión especial sobre el aumento de las tarifas. Para esa instancia, la bancada de Unidad Ciudadana intentará que se retrotraiga el precio de las tarifas al 1 de enero de 2017 y la creación de una comisión que defina un valor razonable de los aumentos.