Pese al rechazo de la oposición, que en los hechos ya comenzó a funcionar como el interbloque del Frente de Todos compuesto por Unidad Ciudadana, el PJ y el Frente Renovador, Cambiemos hizo valer su mayoría en el Senado y en la sesión de ayer logró incorporar en los asuntos ingresados los 42 pliego de designación de magistrados que solicitó la gobernadora María Eugenia Vidal.

De esa manera, el oficialismo, con sus 29 senadores, estará en condiciones de aprobar los pliegos en la próxima sesión sin la necesidad de llegar a los dos tercios de los votos. Durante el debate en el recinto, la senadora Teresa García solicitó que los 42 expedientes de magistrados se vuelvan a girar a la Comisión, moción que no prosperó por la mayoría de Cambiemos.

Las críticas de los bloques opositores se enfocar en el “apuro” del gobierno bonaerense de designar jueces en lugares claves luego de la abultada derrota en las PASO que se repetirá en octubre con el consecuente cambio de gobierno.

“A pocas semanas de la elección general de la que seguramente surgirán nuevas autoridades para el gobierno de la provincia nos parece erróneo y poco prudente cristalizar personas en distintos sectores de la Justicia” sostuvo la presidenta del bloque de Unidad Ciudadana, Teresa García.

Dentro de los 42 pliegos enviados por María Eugenia Vidal, hay dos expedientes que resaltan sobre el resto por su lugar de relevancia. Se trata nada más y nada menos que dos lugares en el Tribunal de Casación Penal de la Provincia, el máximo organismo de apelación en la materia ante de la Suprema Corte de Justicia bonaerense.

Para integrar el Tribunal, el oficialismo propuso a Francisco Pont Vergés y Julia Biasotti, cercanos al Procurador General, Julio Conte Grand. “Pont Vergés era el candidato elegido por el Procurador de la Provincia” y que “tiene pertenencia a una ONG de la que también participa (Germán) Garavano” relató Teresa García.