Desde Pehuajó, el Gobernador bonaerense Axel Kicllof presentó este jueves dos medidas para garantizar el “retorno seguro” a las clases presenciales en la provincia de Buenos Aires, previsto para el 1° de marzo, con estrictos protocolos y de acuerdo a los lineamientos acordados con la comunidad educativa.

Junto a la Directora de Cultura y Educación, Agustina Vila, la primera medida tiene que ver con el Programa de Fortalecimiento de las Trayectorias Educativas (FORTE) que comenzará el 17 de febrero, de forma presencial, con el objetivo de lograr una revinculación académica para los alumnos que durante la pandemia perdieron contacto con la enseñanza. Para el nivel primario y secundario será de 6 semanas mientras que para el último año del secundario se extenderá a 10 semanas.

En ese esquema, se incorporarán docentes suplentes para reemplazar al personal deocente de riesgo que no comenzará el ciclo lectivo de manera presencial hasta que se le aplique las vacunas y su regreso al aula sea segura.

Por otro lado, se anunció un “mecanismo extraordinario de cobertura de dispensas para trabajadores de factores de riesgo para trabajadores auxiliares de la provincia de buenos aires” que demandará una inversión adicional de $800 millones por mes. También estará destinado a cumplir el proceso de fortalecimiento que comenzará en dos semanas.

El Gobernador hizo el anuncio acompañado de la directora General de Cultura y Educación, Agustina Vila, el jefe de Gabinete, Carlos Bianco, y el intendente local, Pablo Zurro. Durante toda la conferencia Kicillof defendió el trabajo realizado en 2020 y cuestionó a la oposición

“Es una decisión muy importante el lanzamiento de estas dos medidas. Es un trabajo muy intenso que se hizo el año pasado porque en plena pandemia hubo clases en las circunstancias tan especiales y complejas que nos enfrentó el virus. A pesar de todas las complejidades y distanciamiento”, sostuvo Kicillof. 

Sobre la medida destinada a los auxiliares, el Gobernador detalló que “hay personal de riesgo por enfermedades preexistentes y por edad, tienen lo que se llama dispensas, es decir que trabajan desde la casa, y eso dificulta la vuelta a la presencialidad, entonces resolvimos situarlos como prioridad para la vacunación”.

Respecto a las críticas de un sector de la oposición, el mandatario expresó: “me enojo cuando dicen que no hubo clases porque los que somos padres, madres, hemos tenido que trabajar para sostener la continuidad educativa. Realmente fue un trabajo extraordinario, enorme, inmenso y muy por arriba de lo que a veces se dice”.

Y se refirió al lugar que ocupó la educación durante la gestión de Cambiemos: “Veníamos de una época donde decían que la escuela pública era un precipicio adonde te caías. Este Gobierno sabe que sea pública o privada la educación es un derecho y una responsabilidad. Por eso tampoco es gasto, es inversión”.

El mandatario provincial también recordó que se hicieron obras en 2.800 escuelas de la provincia durante la pandemia. “Hicimos lo que no hicieron en cuatro años, hay gobiernos destinados al marketing y la propaganda que nos inundaron de carteles y publicidades, nosotros para mostrar algo primero lo hacemos” apuntó.

Por último, le dedicó un párrafo al gobierno porteño por el anuncio “unilateral” de la vuelta a clases:  “Mucho se habla, y se han tirado cañitas voladoras, rompeportones, petardos, luminarias, para decir vamos a volver a las clases. Pero eso es un trabajo de la provincia de Buenos Aires que requiere de una dedicación y un esfuerzo muy grande, y también requiere de diálogo. No es cuestión de hacer anuncios unilaterales. Uno no es el emperador de ningún lado”.