La ruptura de los diputados nacionales Felipe Solá, Facundo Moyano, Daniel Arroyo, Fernando Ascensio y Jorge Taboada con el bloque del Frente Renovador en el Congreso Nacional reavivó las diferencias internas que existen en la bancada de legisladores bonaerenses que, por el momento, responde a Sergio Massa.

Actualmente, el Frente Renovador tiene 12 integrantes en la Cámara de Diputados y 2 senadores en la Cámara Alta. En el corto plazo, fuentes cercanas al massismo confirmaron que no habrá una fuga de legisladores, pero la ruptura en Nación profundizó las distintas miradas que conviven dentro del espacio sobre la estrategia política para las elecciones del año que viene.

Desde hace un tiempo, el ala peronista del FR mantiene una visión crítica del marco de alianzas de Sergio Massa con el espacio de Margarita Stolbizer que no tuvo los resultados esperados en las elecciones legislativas del año pasado. En ese clima de descontento, la foto política de Massa junto a Alfonsín y la misma Stolbizer no cayó bien en varios diputados bonaerenses, quienes pregonan un frente opositor con el peronismo para un eventual triunfo contra Cambiemos.

Además, el portazo del ex Ministro de Desarrollo Social de Daniel Scioli, Daniel Arroyo, dejó al massismo sin su carta principal en la carrera electoral de la Provincia. En varias oportunidades, el ex intendente de Tigre hizo pública sus pretensiones para que Arroyo sea el candidato a gobernador de su espacio.

Según pudo averiguar este medio, el debate por el proyecto de presupuesto 2019 y la autorización de endeudamiento del gobierno de Vidal será un punto de quiebre en el massimo. Algunos legisladores exigen una postura más dura en la discusión de la “ley de leyes” que ingresará en la Legislatura bonaerense una vez que Cambiemos logre aprobarlo en el Congreso Nacional.

Durante los tres años de María Eugenia Vidal al frente de la Provincia, el espacio de Sergio Massa fue un aliado imprescindible para la aprobación de leyes importantes para la Gobernadora. El acuerdo entre Massa y Vidal incluso le permitió al Frente Renovador ocupar la presidencia de la Cámara de Diputados en la primera etapa de la gestión vidalista.

En el actual escenario, un sector del massismo no está dispuesto a pagar el costo político de votar junto a Cambiemos un presupuesto que implica un fuerte ajuste y recortes en el Estado. Visualizan que el lugar de una “oposición dialoguista” no será redituable en las elecciones del año que viene.