La compañera de fórmula de Esteban Bullrich era diputada e interventora del SOMU por lo que cobraba dos salarios. La situación, ilegal, fue cuestionada por ambos periodistas y Gonzalez no pudo explicarlo. Ahora, buscan instalarla como cara de la lucha contra las mafias.

Gladys Gonzalez era una dirigente con bajo nivel de conocimiento, pero ya tenía varias cosas que explicar. Primero por su polémica presentación a candidata a intendente en Avellaneda que provocó el quiebre de Cambiemos en ese distrito, debido a que la dirigente es oriunda de Bolivar y no conocía el distrito.

Luego por su designación como interventora del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), lugar en el que todavía tiene cuentas pendientes en la justicia por administración fraudulenta, como contara hace unas semana este portal.

Ese nombramiento, irregular porque en ese momento Gonzalez era diputada nacional y no podía percibir dos salarios, provocó denuncias de dos periodistas cambistas. Por una lado Eduardo Feinman, que presentó los recibos de sueldos del "clon" de Vidal para comprobar la irregularidad y de Jorge Lanata, que le preguntó que la situación y la hizo trastabillar.

Gonzalez trató de disfrazar el pago como si fuesen viáticos, pero hasta confundió los montos que percibía en cada una de las declaraciones.

Hoy, casi un año más tarde, Cambiemos busca instalar a la flamante pareja electoral de Esteban Bullrich como una luchadora contra las mafias. Los archivos parecen comprobar, más bien, todo lo contrario.

ARCHIVO: Cuando Eduardo Feinmann y Jorge Lanata denunciaban a la candidata macrista Gladys González pic.twitter.com/lu8bSsBWDo

— Agencia El Vigía (@AgenciaElVigia) 24 de julio de 2017