La sesión por el presupuesto 2019 se encuentra por estas horas estancada en la Legislatura de la provincia de Buenos Aires. El Senado pidió un cuarto intermedio sin horario definido hasta que se destrabe las negociaciones entre el oficialismo y la oposición por los lugares en el Directorio del Banco Provincia y el Tribunal de Cuentas bonaerense. La falta de acuerdo sobre los nombres elegidos para ocupar esos espacios traba el tratamiento del presupuesto, la ley Impositiva y el pedido de endeudamiento.

Según trascendió, uno de los frentes de conflicto se da dentro de las mismas filas de Cambiemos. Allí, el radicalismo planteó el malestar por la posible designación de la ex senadora, Malena Baro, en el Tribunas de Cuentas. Baro viene del massismo y es la actual pareja del presidente del bloque de Cambiemos en el Senado, Roberto Costa. Los radicales no están de acuerdo con esa designación que implicaría una pérdida de poder en el organismo encargado de controlar las cuentas provinciales y municipales.

Otro punto donde el oficialismo no tiene una postura unificada gira en torno a la regulación del juego online en la Provincia. Legisladores referenciados con la diputada nacional, Elisa Carrió, manifestaron desde un principio su rechazo a que se incluya la discusión por el juego dentro del presupuesto.

Para que la regulación pueda avanzar y Vidal cuente con una herramienta más de recaudación, ese sector de Cambiemos quiere incorporar un nuevo impuesto al ya establecido por el proyecto (un 15% sobre Ingresos Brutos y un 34% sobre la ganancia de cada empresa) que sea destinado exclusivamente a la lucha contra la ludopatía. En este caso, muchos legisladores oficialistas se sentirían más cómodos a la hora de votar una iniciativa que fomenta la ludopatía y da vía libre al ingreso de un negocio millonario como son las apuestas online, una medida que contradice el discurso que Vidal mantiene desde el inicio de su gestión sobre su lucha contra el juego.