En la provincia de Buenos Aires, el gobierno de Axel Kicillof tiene un objetivo claro: revertir la conformación del Senado bonaerense, donde actualmente el bloque de Juntos por el Cambio tiene mayoría con 26 de las 46 bancas.

“Tenemos toda la expectativa de mejorar la situación en el Senado bonaerense, el número es importante no para convertirlo en una escribanía sino para que no sea una máquina de impedir” sostuvo la ministra de Gobierno, Teresa García, la funcionaria de confianza de Axel Kicillof que será candidata a senadora provincial por la primera sección electoral.

Un aspecto positivo para las intenciones del Frente de Todos es que las bancas que se ponen en juego corresponden a las elecciones legislativas de 2017, cuando Cambiemos obtuvo una victoria por dos puntos, pero mucho más holgada en las secciones del interior bonaerense. Entonces, la oposición arriesga 16 escaños mientras que el oficialismo renueva 7 lugares.

Al respecto, García, que fue la presidenta del bloque de Unidad Ciudadana durante los últimos dos años de María Eugenia Vidal, afirmó: “en esta elección se renuevan bancas de senadores en secciones que son complejas, se renuevan las bancas del año ‘17 que fueron bastante adversas para el peronismo. Creo que en la primera sección se va a invertir la elección y lograremos 5 bancas para el peronismo y 3 para Juntos y en la cuarta vamos a crecer. Creo que vamos a tener una buena elección y vamos a revertir los números del Senado bonaerense”.

En relación a la campaña de Juntos por el Cambio, la funcionaria bonaerense expresó que “el entrecruzamiento de domicilios entre Santilli y Vidal no deja claro cuál es el proyecto de ellos, me parece que hay una intencionalidad de armar una campaña de AMBA pero la realidad bonaerense es totalmente distinta”.