La gobernadora María Eugenia Vidal se alineó con los gobiernos nacional y porteño y avanzó en la compra de pistolas Taser para que sean utilizadas por el grupo Halcón en casos de toma de rehenes.

La adquisición de las cuestionadas pistolas eléctricas fue confirmada por el Ministro de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo. “Es una pequeña cantidad y están capacitándose en el uso exclusivamente de los casos de tomas de rehenes", aseguró.

La utilización de las pistolas Taser en manos de las fuerzas de seguridad recibió duras críticas por parte de organismos de Derechos Humanos. Mediante un comunicado, la Comisión Provincial por la Memoria (CPM) cuestionó que su uso “generan graves padecimientos que deben reconocerse como torturas”.

El organismo recordó que en distintos países ocasionaron la muerte y citó el estudio realizado por Amnistía Internacional, del 2007, donde se comprobó que en Estados Unidos hubo 270 muertes en seis años por el uso de este tipo de armas.

A principios de este año, la ministra de Seguridad nacional, Patricia Bullrich, anunció la compra de Taser para ser utilizadas en aeropuertos y trenes. El Jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, se sumó a los días en la adquisición de las pistolas.

Las pistolas Taser tienen un costo de alrededor de 3.000 dólares cada una. Su uso en la Argentina fue judicializado durante varios años y está fuertemente rechazado desde los organismos de derechos humanos. El actual presidente, Mauricio Marci, cuando era jefe de Gobierno quiso usarlas en la Policía Metropolitana pero la Justicia bloqueó esa opción, hasta que la Corte Suprema en 2016 dejó firme un fallo que avalaba su implementación.