La voracidad de la carrera política en el conurbano bonaerense no conoce de límites. La sangría dirigencial que viene sufriendo Sergio Massa con la salida de siete de sus jefes comunales, no conmueve a sus adversarios políticos, que, ahora, planean ir por el núcleo duro de los referentes del massismo que aún no sea han ido del Frente Renovador.

Peor aún, la estrategia tiene como protagonista Jesús Cariglino, quien abandonó el massismo a principios de mayo, y ahora se ofrece como referente PRO en la Provincia, para hacer de nexo con el núcleo dirigencial que no planea acordar con el Frente para la Victoria.

Así lo propuso el actual Intendente de Malvinas Argentinas en una comida en la que invitó al Ministro de Gobierno de Mauricio Macri, Emilio Monzo, para sellar el acuerdo.

La cena tuvo lugar en la Municipalidad de Malvinas Argentinas y lo más importante giró en torno a la necesidad de integrar al PRO dirigentes peronistas,

De la reunión surgió una lectura clara. El PRO no termina de hacer pie en Provincia de Buenos Aires y necesita, como sea, hacerse de una base dirigencial de peso que le garantice volumen político en el conurbano.

En ese contexto la incorporación de Jesús Cariglino, y la coyuntura de fugas, y pases que experimenta, hoy, el Frente Renovador, parecen no ser dignas de ser desaprovechadas.

En el encuentro se habló, de hecho, del armado de la mesa "Pro Peronismo" de la provincia, liderada por Cariglino. Desde ya, las regiones en las que el objetivo se concentrará con mayor énfasis, son la primera sección electoral (norte y noroeste del conurbano bonaerense) y la tercera (sur y suroeste del conurbano bonaerense).

De esta manera comienza a vislumbrarse indicios de alejamiento de un acuerdo entre el PRO y el Frente Renovador. Esa posibilidad cobró fuerza tras las elecciones primarias en la Ciudad de Buenos Aires, y se alimentó con la salida de quien representaba, dentro del massismo, a la línea contraria a ese acuerdo: Darío Giustozzi.

Es que del otro lado, su ex adversario en las internas del Frente Renovador, por la gobernación de la Provincia de Buenos Aires, Francisco De Narváez, promueve, aún hoy, la idea de una gran interna opositora. Lo que implica acordar con el PRO.

Pero esa opción parece haberse "enfriado", y desde el macrismo no tardaron en reaccionar. Ante la falta de una definición "opositora" de Sergio Massa, ya apuntalaron a Jesús Cariglino para intentar absorver dirigentes del Frente Renovador, aprovechando la coyuntura de sangría política que se vive en el massismo.