Mauricio Macri habilitó las negociaciones para que María Eugenia Vidal pueda llevar su boleta pegada tanto a la candidatura de Mauricio Macri como del aspirante de Alternativa Federal. Esta puerta que abrió el Presidente, ante las serias posibilidades de perder la elección en la provincia, tiene como objetivo, también, evitar el acuerdo entre Sergio Massa y Alberto Fernández.

De esta forma, el gobierno nacional persigue dos objetivos: además de evitar el pacto Massa - Fernández, pegar la boleta de Vidal a otra fuerza nacional le permitiría captar un voto más amplio y aumentar las chances de retener la provincia de Buenos Aires.

La limitación que tiene Cambiemos para realizar este enroque es un decreto que el oficialismo implementó para eliminar a las colectoras. Esta presentación fue a comienzos de abril, cuando desde el Gobierno temían que exista un acuerdo entre Alternativa Federal y el kirchnerismo para llevar un solo candidato a gobernador, pegado a ambas listas nacionales.

El trámite quedó en manos de la jueza María Romilda Servini de Cubría. El decreto del gobierno obliga a que "en las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias y en las elecciones generales, las distintas secciones de la boleta deberán corresponder a agrupaciones que tengan idéntica denominación".

En su fallo, la magistrada estableció que "los proyectos de ley que modifiquen el régimen electoral y de partidos políticos deberán ser aprobados por mayoría absoluta del total de los miembros de las Cámaras". El precedente podría aplicarse también en el caso del decreto que eliminó las listas colectoras y de esta forma favorecer a la estrategia de la Casa Rosada en su intento por retener la provincia de Buenos Aires.