Distintas organizaciones se movilizaron hasta la Casa de Gobierno bonaerense para visibilizar “el drama social” que viven los sectores más vulnerables, como consecuencia del “agravamiento de la pobreza”. Denunciaron el recrudecimiento de las políticas punitivas contra la infancia y el “vaciamiento” de los programas de contención para niñas, niños y adolescentes.

Organizaciones de la infancia, junto a gremios, partidos políticos y organismos de derechos humanos, marcharon esta tarde bajo la consigna “El hambre es un crimen”. La movilización se desarrolló en La Plata, desde Plaza Moreno hasta la sede del Ejecutivo provincial.

Allí, para que escuchara la gobernadora María Eugenia Vidal, niñas, niños y adolescentes leyeron un documento conjunto en el que denunciaron que ven “cada vez más pobreza en los barrios” y que “hay chicos que no tienen DNI, no tienen comida, ni van a la escuela”.

Esta situación quedó reflejada ayer en el informe del INDEC, que reveló un aumento de la pobreza en el Gran La Plata de 24,2 por ciento en el segundo semestre de 2016 a 30,8 por ciento en el primer trimestre de este año, el alza más alta del país.

“Cuando vamos al municipio (a cargo del intendente de Cambiemos, Julio Garro) no nos escuchan. Tenemos que hacer quilombo para intentar que nos presten atención, pero después nos mandan a la Policía”, dijo Diego, uno de los adolescentes movilizados, y pidió “mayor atención en los barrios y en los centros de salud.

Desde el escenario montado en Plaza San Martín, los niños y jóvenes explicaron: “Marchamos porque en nuestros comedores queremos recibir mercadería de calidad, y porque además necesitamos productos frescos. Queremos lo que todo el mundo quiere: una mesa siempre llena, y también mucho más postre”.

"Salimos a la calle porque los medios de comunicación muestran una realidad que no es, nos etiquetan, nos discriminan, nos muestran vagos, malos o delincuentes. Por eso después la gente te ve pasando en moto y dice ‘ese pibe va a robar’”, lamentaron en otro fragmento y exigieron que sus voces “se escuchen en los medios de comunicación”.

“En los barrios, la Policía nos reprime en cada esquina, nos corren; no tenemos una plaza como las que se ven en el centro y cuando llueve no podemos salir”, agregaron.

Las organizaciones convocantes también advirtieron que los barrios más pobres del Conurbano viven una “emergencia alimentaria” generalizada y denunciaron "el vaciamiento del Sistema de Promoción y Protección de Derechos” de la infancia y la adolescencia.

El reclamo se hace amplifica con la Ley de Emergencia Alimentaria que reclaman el conjunta de organizaciones barriales nucleados en otros espacios, pedido que el Gobierno nacional viene demorando.

La protesta colmada de colores y baile, se propuso, además, “recuperar los recuerdos para un presente de luchas colectivas” y exigir al Estado políticas de promoción de derechos. “Tenemos que participar, por un país con infancia”, manifestó Estela de Carlotto, durante la convocatoria de la víspera, que contó con la adhesión de Nora Cortiñas, el periodista e historiador Osvaldo Bayer y el cantante Bruno Arias, entre otros.

“Los pibes y pibas no somos peligrosos ni peligrosas, estamos en peligro”, advirtieron los niños, niñas y adolescentes.