El diputado nacional, Máximo Kirchner, cerró el IV Encuentro de EPPA (Economía Política Para la Argentina) que se llevó adelante este viernes en la Universidad de Hurlingham. Acompañado por un panel que incluyó al intendente local, Juan Horacio Zabaleta, a su par de San Martín, Gabriel Katopodis, entre otros invitados, Kirchner repudió el golpe de Estado que sufrió el pasado fin de semana Evo Morales, presidente depuesto de Bolivia. Además, felicitó a la militancia por haber “derrotado un sistema de poder en que hasta hace muy poco nos decían que había Macri por ocho años y Vidal para ocho años después de Macri”.

En referencia a lo sucedido en el país vecino, Máximo dijo que “el odio, la supresión del otro, el no darle entidad humana, creo que son cuestiones que nos tiene que servir de luz roja. De eso no. La construcción política o la diferencia política tiene que tener un límite y eso lo marca obviamente el respeto de la vida del otro y de los derechos que todos tenemos”, señaló.

En ese sentido, pidió “tenemos que estar muy atentos”, y acto seguido advirtió: “Sé que hablar de estas cosas es como un baldazo de agua fría cuando estamos muy contentos por haber ganado las elecciones, pero hay que tener mucho cuidado con estas cosas en el futuro de la Argentina para que nuestra democracia pueda absorber las diferencias como lo hizo en esta elección”.

A diferencia de Bolivia y Chile, donde se viven situación de extrema violencia y sus sistemas políticos se encuentran en crisis, el diputado nacional afirmó que, “Si hoy la Argentina no vive un proceso similar al de estos países es porque existió la política. Porque existió una responsabilidad cuando ejercimos la oposición. Hemos sido muy racional”.

Más adelante, hizo referencia a la sesión extraordinaria que se llevó acabo en el Congreso días atrás, donde “escuchamos diputados que trataban de justificar, sin decir la palabra de golpe de Estado, lo que pasa en Bolivia. Nada de las explicaciones que intentan dar sirven para justificar un golpe de estado en Bolivia. Un golpe de Estado debe ser condenado por cualquiera que quiere gobernar a los argentinos y argentinas”.

Dejando atrás la situación de la región, Máximo Kirchner habló de las elecciones del pasado 27 de octubre. “Tenemos que estar contentos, tenemos que saber disfrutar esta victoria”, dijo. “No le ganamos a un nombre. No se le ganó a Mauricio Macri. Se le ganó un sistema de poder y eso es lo que debe entender cada uno que depositó su voto”, aseguró.

“Hemos derrotado un sistema de poder en que hasta hace muy poco nos decían que había Macri por ocho años y Vidal para ocho años después de Macri. Nos querían inducir una resignación desde muchos lugares y la sociedad argentina supo construir una alternativa electoral”, marcó Máximo.

“Se le ganó un sistema de poder que gobernaba en la Ciudad de Buenos Aires, en la Provincia de Buenos Aires y Nación. Que tenía el Banco Ciudad, el Banco Provincia y el Banco Nación, a su disposición, y que lo usaron electoralmente, como usaron el Canco Central”, enumeró y en el mismo tono, explicó. “El 11 de agosto cuando se produce la devaluación en la Argentina, ellos ponen el cepo un límite de 10 mil dólares para compra por individuo. Terminado el 27 de octubre pone un tope de 200 dólares. Es muy grande la diferencia para no darse cuenta que (Hernán) Lacunza fue puesto como ministro de Economía de la Argentina para custodiar la elección de la Ciudad de buenos aires y la provincia y no en función de cuidar los recursos de los argentinos y las argentinas”, sentenció.

“Nunca puede ser tan grande la diferencia entre un tope y otro si no fue que podríamos haber evitado ese jolgorio en la gira de Macri que le costó al país 20 mil millones de dólares de baja de las reservas y que ahora tenemos de encontrar la solución del entuerto en el que nos han metido”, adelantó.

“Pero no solo eso”, continuó el diputado nacional. “Sino que también tenían el poder judicial para perseguir a aquel que pensara diferente o se interpusiera entre la voracidad económica de los grupos que estaban inmersos con sus CEOS en el gobierno”, dijo.

También, denunció que Cambiemos, utilizó a la justicia y las Fuerzas de Seguridad, “para amedrentar y perseguir al que pensaba diferente”, y subrayó, “La financiación externa del FMI que transformó a la campaña de Macri en la más cara de la historia argentina y a eso sumarle todo el apoyo extermino que tuvo y de los grandes medios de comunicación”.

“Entonces”, reflexionó mirando a la militancia. “Siéntanse orgullosos y orgullosas de que el pueblo argentino, de que la sociedad argentina y sus ciudadanos y ciudadanas, fueron capaces de vencer un sistema de poder que parecía invencible. Cuando hablamos de neoliberalismo nunca más se trata de esto”.

Tras su punto de vista de los comicios, Máximo Kirchner destrozó el informe que presentó el oficialismo día atrás que detalla cómo dejan el gobierno. “La verdad hay que tener mucho coraje para presentar ese informe y no pensar en la Argentina que dejas con 40 puntos de pobreza, con miles de desocupados y desocupadas, con miles de pibes y pibas que dejaron de estudiar, del tiempo que le han hecho perder a la argentina, que es vida que se va”.

“Además de estas navidades tristes que dejan, porque Macri se va como dije allá en Cañuelas, “el 27 de octubre se van”, ahora decimos que dejan tierra arrasada. Macri se va, pero queda una deuda monumental con el FMI que alcanza los 44 mil millones de dólares. Macri se va y deja millones de argentinos y argentinas sin trabajo. Macri se va y deja a muchas argentinos y argentinos con las patas para arriba con los créditos UVA. Macri se va dejando a miles de argentinos totalmente empomados con los planes de auto que tienen que hacer milagros o venderlos por nada cuando les prometió que iba a bajar la inflación porque era muy fácil y se hacía con un chasquido de dedos. Macri se va dejando lo peor que uno recuerde”, agregó.

De cara a lo que vendrá en el gobierno del presidente electo Alberto Fernández, Máximo Kirchner señaló que “el retroceso al que nos somete estos 4 años es inmenso, pero no es imposible salir”. En ese sentido, recordó el 25 de mayo de 2003, día en que asumió Néstor Kirchner la presidencia, “cuando millones pensaban que no se salía más pudimos empezar a construir una opción de salida. No hay que perder la fe ni la esperanza”, pidió.

“Si algo hizo continuamente Cristina, y muchos, durante los 12 años fue explicar que había otro modelo de país y que era este, el que propone Macri. Nunca le dijimos a la Argentina que el único modelo era el nuestro”, recordó.

“En cambio, el presidente saliente, nunca les propuso a los argentinos nada más que lo que él hacía. Nunca tuvo un segundo de creatividad para que no fueran los argentinos más humildes y desprotegidos lo que pagaran los platos rotos de su gestión, lo único que hizo fue justificarse a sí mismo. Como si el mundo es esto”, explicó. “Si el mundo fuera como dice Macri lo que hace no es resignarse, lo que se hace es ponerse de pie y entre todos y todas cambiar ese mundo”, selló Kirchner.

“Vale la pena. Yo lo que les puedo decir hoy es que vale la pena”, aseguró y concluyó: “Gracias por el acompañamiento de estos cuatro años. A construir una patria grande, justa, libre, soberana, donde reine el amor y la igualdad”.