“La única diferencia entre el sector público y el privado son dos palabras: ´estás despedido´”, aseguró el cirujano Héctor Garín, quien preside la Asociación de Médicos de la Actividad Privada (AMAP).

Garín explicó que la Provincia cuenta con 40.000 médicos y precisó que más de la mitad trabaja en el sector privado, pero bajo la condición de monotributistas.

El profesional sostuvo que eso implica que los médicos que atienden en las clínicas no gozan de beneficios previsionales, de obra social ni tampoco de vacaciones pagas o aguinaldo.

“Hace 50 años, los médicos podíamos entender que la nuestra era una profesión liberal, pero todo cambió tanto que ya no lo es”, afirmó el secretario general de la AMAP.

Por eso, reclamó que a las clínicas privadas que registren a sus médicos y rechazó que tengan problemas financieros.

“La AFIP les está diciendo que si tienen inconvenientes puede aceptar la mora, pero no la evasión”, advirtió Garín, quien estimó que esa es la situación que atraviesan unas 600 clínicas bonaerenses.

El cirujano dijo que el cuadro que afrontan los médicos en la Provincia es similar al que existía en la Ciudad de Buenos Aires unos años atrás, aunque actualmente el 60% de los profesionales que presta servicios en clínicas porteñas está registrado. “Poco a poco, van a entender que necesitamos una relación de dependencia”, aseguró.