El intendente de Olavarría, Ezequiel Galli, elogió las movilizaciones realizadas este 9 de julio en distintos puntos del país. En muchas ciudades, esas marchas tuvieron lugar a pesar de lo establecido por resoluciones locales, que impiden la reunión de personas para evitar el contagio masivo. 

Insólitamente, Galli celebró que se violara la cuarentena, por ejemplo en Capital Federal, cuando en su distrito tiene un brote de contagios que incluye a 200 personas infectadas. Es el municipio del interior bonaerense con más casos. 

Además, cuando el brote parecía estar controlado, en Olavarría se volvió a registrar un salto en la cantidad de contagios. El partes de este jueves notificó 18 nuevos positivos. El miércoles habían sido 13 lo contagios confirmados. ¿El intendente no debería llamar a la prudencia?

Mientras, se confirmó que Galli asistió al velatorio de un empresario local, violando el aislamiento social. Se lo vio abrazando a personas en el sepelio. Peor, imposible.