La promesa de Sergio Massa de achicar el número de contendiente en el Frente Renovador que compiten por la gobernación bonaerense ya comenzó a hacer mella en sus filas. Las reacciones no se hicieron esperar y hoy Mónica López salió con los tapones de punta.

La legisladora y precandidata a gobernadora ratificó su postulación y advirtió que de tener que bajar su candidatura se llevará todo lo que puso a disposición de la campaña presidencial del ex intendente de Tigre.

“Esto no es el amor eterno del matrimonio. Esto es política y está rodeada de intereses”, manifestó la diputada provincial en declaraciones a radio Latina.

Consultada sobre las versiones periodísticas que indican que Sergio Massa le pediría en las próximas horas que decline su precandidatura a la gobernación bonaerense, la dirigente del Frente Renovador respondió: “No he hablado absolutamente nada estos días con Sergio (Massa)”.

En este sentido la blonda candidata recordó que “con Sergio hemos sembrado muchísima confianza y lealtad entre nosotros como para que me mande a decir por los diarios lo que tengo que hacer. Me parece que dejaría de ser serio”.

Sobre ese punto, López resaltó que “lo peor que le puede pasar a Massa es ponerse a descontar candidatos porque muchos van a quedar dolidos y después van a tomar decisiones de irse para un lado o para el otro”.

En este marco, la diputada advirtió: “Todos tenemos derecho a enojarnos. Esto no es el amor eterno del matrimonio. Esto es política y está rodeada de intereses”.

“Si yo me corro y me bajo, me voy con todo lo que puse”, señaló López, precisando que junto a su esposo, el dirigente petrolero y diputado nacional Alberto Roberti, aportaron “135 compañeros que van a defender la bandera de Massa presidente, 38.000 fiscales en la provincia de Buenos Aires para defender esos votos, candidatos a intendentes, como Carlos Arroyo en Mar del Plata, y compañeros en todas las secciones electorales”.