Ana Argañaraz, que se desempeñaba en el comedor comunitario del Club Estrella Roja de la localidad bonaerense de Laferrere, partido de La Matanza donde preparaba la comida para más de 500 vecinos, falleció por coronavirus.

Así lo anunció el dirigente de la Corriente Clasista y Combativa (CC) y diputado nacional por el Frente de Todos (FdT) Juan Carlos Alderete, quien reclamó al Ejecutivo provincial, que conduce el gobernador Axel Kicillof, que se convoque a los trabajadores de comedores y merenderos bonaerenses para vacunarse.

En ese sentido, el también dirigente de la CCC insistió en un pedido de meses de trabajadores de comedores, que en plena pandemia no cesaron en sus tareas y luego de que la Provincia debía incluir en la campaña de inmunización contra el COVID-19.

"Vivimos tiempos de mucha tristeza. Hoy despedimos a la compañera Ana Argañaraz. Se la llevó el Covid”, sostuvo Alderete al comunicar el fallecimiento de la trabajadora del comedor popular.

En esa línea, el legislador oficialista relató que “la compañera era una de la valientes que estaba al frente del comedor comunitario que funcionaba desde 2015 en el Club Estrella Roja de Laferrere, adonde van a comer más de 500 vecinos todos los días".

"También funcionan allí cooperativas de trabajo y un Casa de Acompañamiento Comunitario para ayudar a quienes necesiten dar batalla contra las adicciones”, destacó Alderete sobre el rol de los comedores populares en los barrios bonaerenses.

A la par, el diputado nacional agregó que en el Club que ocupa una manzana, “entre todas las actividades, hay 160 trabajadoras y trabajadores esenciales” que se desempeñan en la realización de viandas para los vecinos, además de otras tareas.

"La compañera era esencial, debería haber estado vacunada ¿qué está esperando el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires para llamar a vacunarse a las trabajadoras y trabajadores de comedores y merenderos?", criticó Alderete en contra de la gestión bonaerense.

Según el diputado nacional, en el contexto de la pandemia, "miles de vecinos, la gran mayoría pertenecientes a organizaciones sociales, establecieron comedores y merenderos” para sostener la crisis económica que profundizó el coronavirus.