"No me voy a vacunar, porque creo que tengo una edad como para no estar en riesgo, no tengo comorbilidades, me cuido, y la verdad es que todavía no veo claro el resultado de las vacunas. Prefiero también que se la aplique una persona de riesgo antes que yo", había asegurado el Intendente a mediados de diciembre en una entrevista con el diario El Popular.

Los otros dos intendentes que también anunciaron que no pondrían el hombro para recibir la vacuna fueron Héctor Gay, de Bahía Blanca, y Víctor Aiola, de Chacabuco. En ese momento, la "vacuna rusa" aún no había llegado al país y desde la oposición, en su afán de poner palos en la rueda, ya cuestionaban tanto su eficacia como su seguridad.

Ahora, con la autorización de la ANMAT y la demostración de su eficacia y seguridad, los intendentes macristas pusieron el hombro para recibir la primera dosis de la vacuna rusa, a la que tanto criticaron por sus prejuicios ideológicos. “Es muy importante esta vacunación. En Olavarría ya se aplicaron más de 500 dosis al personal de salud y ahora contamos con 900 más para llegar a más personas y así enfrentar esta pandemia”, aseguró el Intendente tras el pinchazo.