Unas 47 personas -nueve extranjeros y 38 argentinos- que arribaron desde Reino Unido en el último vuelo y declararon que permanecerían en la provincia de Buenos Aires fueron aisladas de manera preventiva por temor a la nueva cepa de coronavirus que se originó en ese país.

Además, el Ministerio de Salud bonaerense les realizará un seguimiento telefónico diario durante diez días, para controlar que no tengan síntomas compatibles con coronavirus.

“Cuando supimos de la disposición nacional de la suspensión de los vuelos y el arribo de este último, definimos aislar a los pasajeros que hayan declarado que su estadía será en la provincia”, señaló el viceministro de Salud, Nicolás Kreplak.

Los recién llegados completaron una declaración jurada con domicilio de permanencia y un teléfono de contacto, y deberán afrontar un aislamiento domiciliario, durante diez días y con seguimiento telefónico.

Las 47 personas arribaron ayer cerca de las 9 llegó al aeropuerto de Ezeiza en el último vuelo habilitado desde Inglaterra, después de que el Gobierno nacional dispusiera el domingo por la noche suspender el ingreso y salida de vuelos desde y hacia ese país

La provincia de Buenos Aires, a través del Ministerio de Salud, dispuso el aislamiento de los pasajeros de ese vuelo que tenían previsto permanecer en esa jurisdicción de manera preventiva.

El grupo aislado está integrado por 9 extranjeros y 38 argentinos, a quienes se les realizó un test diagnóstico en la terminal de Ezeiza cuyo resultado fue negativo para todos los pasajeros.

Por otro lado, la cartera sanitaria ya identificó a 394 pasajeros provenientes de Inglaterra y a 136 que llegaron de Italia en los últimos 10 días, a quienes también les realizará el seguimiento telefónico, y un testeo diagnóstico.

La nueva variante de coronavirus implica una mutación, llamada “N5017”, en la proteína de la “espícula” del COVID-19, que le permite “engancharse” a las células humanas para penetrarlas.