Los Concejos Deliberantes de Lanús, Quilmes, Florencio Varela, Morón y Hurlingham rechazaron las rendiciones de cuentas correspondientes al ejercicio 2015 de sendos municipios, apuntando en cuatro de estos casos a las gestiones de ex intendentes que dejaron sus cargos luego de haber sido derrotados en las elecciones del año pasado.

La excepción es la de Julio Pereyra, quien, a pesar de haber retenido el Ejecutivo de Varela, perdió el control del cuerpo deliberativo a manos de una coalición de hecho entre los sectores de oposición y que desembocó en el rechazo a las cuentas del último período.

En Florencio Varela, el revés fue votado por los ediles del PRO en alianza con el massismo y Nuevo Encuentro, sector del kirchnerismo que mantiene desde hace años una disputa abierta con Pereyra.

Mariano Camilletti, concejal del sabbatellismo, explicó que su bloque viene oponiéndose a los balances de Pereyra desde 2011 y que, con el cambio en la composición del Deliberante, el intendente ya no pudo imponer un trámite beneficioso para su gestión.

"Se detectaron desdoblamientos en la compras para evitar licitaciones" afirmó el edil y señaló la existencia de partidas "por 3 millones de pesos en remises, con lo que se podrían haber comprado 20 coches 0 kilómetro para incorporarlos a la flota municipal, o 5 millones de pesos en hojas y lapices, cuando dicen haber gastado 7 millones en bacheo, lo que muestra la desproporción" en los gastos.

En Quilmes, la lupa se puso sobre las acciones del ex intendente Francisco Gutiérrez, y fue Raquel Coldani, jefa del bloque de Cambiemos, quien señaló que "desde un análisis técnico, las cuentas eran imposibles de aprobar".

La edil señaló "la discrecionalidad con que se dispuso el uso de fondos públicos y el abuso de facultades excepcionales que se usaron como forma de evadir dictámenes contables negativos."

"Quilmes gastó casi 113 millones de pesos durante 2015 en mantenimiento vial y obras de bacheo. Si algo caracteriza tristemente a esta Ciudad, tarea en la que se está trabajando de manera ardua y aun así cuesta remontar, es el estado de destrucción de casi todas las calles y vías del partido".

En Lanús, el otro de los municipios del sur del Conurbano que Cambiemos le arrebató al FpV durante las últimas elecciones, también se rechazaron las cuentas del anterior intendente, el ahora senador provincial Darío Díaz Pérez.

En la sesión se aclaró que la rendición de cuentas daba superávit hasta el 10 de diciembre pero que en los últimos 20 días del año -y ya con la gestión de Cambiemos- se debieron corregir partidas y pagar deudas contraídas con anterioridad, convirtiendo al balance en deficitario.

"En la unidad intendente, se gastó el equivalente para dar tres vueltas y media al mundo, y esa media vuelta la dejó sin pagar", explicó la concejal del Frente Renovador Adriana Storni.

Asimismo, y entre otros puntos, se denunció que Díaz Pérez tenía asignados 4 millones de pesos para publicidad, pero modificó esa partida gastando un total de 10 millones, dejando pendiente de pago casi 2 millones.

"Es escandaloso que, en comparación, la cuenta destinada a fármacos solo alcance el 26% de lo gastado en propaganda por el municipio", afirmó.

Luis Acuña, Mariano West, Lucas Ghi -los ex intendentes de Hurlingham, Moreno y Morón- también sufrieron el rechazo de los cuerpos deliberativos durante la semana anterior.

En las tierras que el sabbatellismo controló hasta el 10 de diciembre, las acusaciones incluyeron "graves faltantes patrimoniales, malversación de caudales públicos, defraudación del estado y falsificación de documentos privados" por parte de la nueva mayoría impuesta por Cambiemos.

Durante la sesión, el ahora concejal Ghi dijo que "los motivos para no acompañar fueron políticos, ya que no pudieron justificar su voto sustentándolo con documentación, ni probaron una anomalía o irregularidad".

Por último y ante este panorama de rechazos, la sorpresa se dio en Malvinas Argentinas y Tres de Febrero, donde los nuevos oficialismos dieron luz verde a las cuentas que dejaron Jesús Cariglino (hoy en el gobierno provincial) y Hugo Curto.