Al igual que en el escándalo por los aportantes truchos de Cambiemos, donde el fusible fue la renuncia de la Contadora General de la Provincia, María Fernanda Inza, la estrategia de la gobernadora María Eugenia Vidal ante la explosión en la escuela de Moreno buscará que la responsabilidad política no salpique su figura ni la de sus funcionarios más cercanos.

Por orden de la mandataria, el Director general de Cultura y Educación, Gabriel Sánchez Zinny, acordó con el presidente de la Comisión de Educación en la Cámara de Diputados, el lilito Guillermo Castello, la participación de un subalterno de su cartera, el Subsecretario de Educación, Sergio Siciliano, para brindar la explicación oficial sobre la tragedia ocurrida en Moreno.

La reunión, convocada para este miércoles a las 11 horas, generó el rechazo del arco opositor. “Esto es una falta de respeto y no alcanza. Vidal y Sánchez Zinny no dan la cara y son los responsables directos de dos muertes evitables” sostuvieron en un comunicado desde el bloque de Diputados de Unidad Ciudadana.

Desde principios de año, la oposición viene solicitando la presencia de Sánchez Zinny para responder por la crítica situación que atraviesa la educación pública en la Provincia. A pesar de su obligación, el funcionario viene esquivando los pedidos de interpelación establecidos por ley.

Las denuncias previas a la explosión realizadas por la comunidad educativa de Moreno sobre las condiciones edilicias y los peligros por la fuga de gas ponen de manifiesto su responsabilidad directa en la tragedia. Con este dato sobre la mesa, los bloques de la oposición pedirán la renuncia del economista nacido en Suiza que eligió Vidal para llevar adelante el vaciamiento de la educación pública.