El gobierno bonaerense habilitó a los dueños de la histórica fábrica de hilos y fibras sintéticas el Proceso Preventivo de Crisis. Esto permitirá el despido a partir de mayo de más de 400 trabajadores que hoy se encuentran suspendidos.

La versión oficial de los dueños de Mafissa es que luego del incendio en su planta de la localidad de Lisandro Olmos ocurrido hace unas semanas (el segundo en el año y del cual resta establecer sus causas) se afectó el 50% de las instalaciones que quedaron sin capacidad de producción. A esa hipótesis, adscribe el Ministerio de Trabajo de la Provincia que permitió el pedido de la empresa para ingresar en un Proceso Preventivo de Crisis.

Sin embargo, trabajadores que prefirieron no relevar sus nombres sospechan que el “incendio fue intencional” para vaciar la maquinaria y producción de la empresa y convertirse en una simple importadora de los mismos productos que venían fabricando los trabajadores que corren riesgo de quedar en la calle.

Extraoficialmente, directivos y segundas líneas de la empresa deslizaron que al dueño de la firma Manufactura de Fibras Sintéticas SA, Jorge “El Turco” Curi, el incendio fue el argumento perfecto para “reconvertir la empresa sin tener ningún tipo de costo”. Cabe recordar que la firma cobrará un seguro con sumas elevadas por el siniestro.  

Lo cierto es que las actuales políticas de libre importación generan que sectores del empresariado nacional opten por traer productos en barcos de China o India, porque representa un costo mucho menor que los salarios de los trabajadores textiles.

En concreto, del total de 480 trabajadores que cuenta la empresa, 400 serán despedidos a partir de mayo y recibirán una indemnización del 70% del sueldo y se pagará en cuotas.

En diálogo con el programa radial Código Baires, Sergio, uno de los obreros suspendidos que ingresó en Maffisa hace 26 años, dio su testimonio sobre el difícil momento que están atravesando. “Estamos mal porque, como está la situación del país, es muy duro quedar en la calle” expresó y contó que “nos dijeron que el año que viene nos van a volver a llamar, pero no hay garantía de nada”.