Al igual que en sus cuatro años de gestión, la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal realizó una reunión en las oficinas en Retiro (CABA), ubicadas a más de 60 kilómetros de la Casa de Gobierno de la capital provincial, replicando la lógica unitaria de su partido.  

Sin embargo, el lugar del encuentro pasa a un segundo plano ante el dato político fuerte marca la profundización de una interna en Juntos por el Cambio. Se trató del faltazo de los legisladores que responden al actual presidente de la Cámara de Diputados de Nación, Emilió Monzó, que rompió con Vidal luego de que su sector no tuviera lugar en las listas seccionales.

“Vidal sabía que perdía la elección de octubre, por eso armó una lista con legisladores “puros”, de su riñón” le confió un intendente de extracción radical a este portal. En ese esquema, uno de los principales heridos fue Emilio Monzó, pero no fue el único.

Los intendentes del PRO, encabezados por Jorge Macri, le pasaron factura a la gobernadora por el rol que tuvo el Subsecretario de Asuntos Municipales, Alex Campbell, quien encabezó la lista en la primera sección electoral y tuvo la lapicera en otras secciones. “Ya no es la gobernadora que nos representa a todos” dijo el primo del presidente hace unos días.

Lo cierto es que el encuentro de ayer, convocado por la Gobernadora por medio de su Jefe de Gabinete, Federico Salvai, no logó el objetivo de mostrar una imagen de unidad. Además de la ausencia de los 5 legisladores identificados con Monzó que finalizan su mandato el 10 de diciembre, hubo ausencia de aquellos que seguirán en la Legislatura hasta el año 2021.