La Asociación de Guardavidas de Pinamar (AGP) decretó un paro total del servicio para este viernes, luego de frustrarse una nueva instancia de negociación paritaria con los concesionarios de playa.

El gremio  había anunciado medidas de fuerza con anterioridad, en el marco del mismo conflicto con el sector privado, pero no llegaron a efectivizarse porque el ministerio de Trabajo dictó la conciliación obligatoria.

Vencido el plazo dispuesto por la cartera laboral y sin que haya mediado una solución al conflicto, los trabajadores del operativo de seguridad en playa de Pinamar decidieron ir al paro, según consignó el portal Telégrafo.

Desde la AGP sostienen que la Asociación de Concesionarios de UTF de Pinamar ha expuesto “justificativos y excusas” en el marco de la negociación salarial, si brindar “información fidedigna y seria” que avale su postura.

Además del reclamo vinculado al aumento de salarios, desde la entidad sindical también recalcaron que persiste el incumplimiento de la sentencia de reinstalación de uno de los guardavidas del balneario Terrazas al Mar, además de que en los balnearios privados se registran salarios impagos de los meses abril y noviembre del 2020.

Según el gremio, los empresarios del sector solo han ofrecido una suba del 16% a pagar entre enero y febrero, porcentaje lejano a la pretensión de los trabajadores y la situación inflacionaria.

Por su parte, los concesionarios de playa aseguraron que la exigencia de la AGP “es ilógica” y señalaron que los guardavidas de Pinamar “tienen el básico más alto de la costa”.

El empresariado precisó a través de un comunicado que el gremio “sigue exigiendo un aumento del 58% a lo cual hay que adicionar 50% por tarea riesgosa, más 7% de presentismo, más 3% por año de antigüedad”.

“A esto se suman las amenazas de toma de lugares de trabajo impidiendo el legal ejercicio del comercio y la violación de la propiedad privada que la AGP manifiesta en las actas de audiencia”, agregaron.

Los concesionarios de balnearios reiteraron que “las paritarias en orden provincial y nacional en nada se asemejan a lo exigido por el sindicato como así tampoco indicadores oficiales que muestren semejante pedido de aumento”.

También acotaron que “informes oficiales del propio municipio muestran la baja ocupación durante la primera quincena de enero y nula en noviembre y diciembre pasados”, lo cual desde su perspectiva “hace más ilógica la pretensión”.

“Sus declaraciones devienen amenazantes y extorsivas. Es imposible dialogar lamentablemente y menos en condiciones extorsivas”, concluyeron.