La gobernadora María Eugenia Vidal mantiene un riguroso silencio en medio de la crisis económica que sufre el país. La última que habló fue el 10 de mayo, en un acto en San Miguel. Después, eligió bajar el perfil. 

Se sabe: Vidal no quiere quedar pegada a la caída fenomenal de la imagen positiva que sufre todo el Gobierno de Mauricio Macri. Según las últimas encuestas, su propia figura se vio muy afectada por la crisis por el dólar y el acuerdo con el FMI. 

Atrás quedaron los tiempos donde Vidal se jactaba de "dar la cara" en los momentos difícil. La gobernadora eligió el silencio en la peor situación económica del macrismo y mientras muchas localidades bonaerenses están bajo el agua.