En la sesión del pasado 7 de mayo, la Cámara de Diputados bonaerense aprobó el proyecto de reforma de la ley de Educación Sexual presentado por el legislador del Frente de Izquierda, Guillermo Kane. La iniciativa fue votada por todos los bloques, incluido Cambiemos.

Sin embargo, tres meses después de su media sanción, el proyecto que modifica la ley 14.744 se encuentro paralizado en la Cámara Alta por el bloque del oficialismo, donde tiene mayoría. En el medio, las razones apuntan a la presión que ejerció la Iglesia Evangélica a la gobernadora Vidal, que cedió ante el reclamo y ordenó a su tropa que la iniciativa duerma en las comisiones y no llegue al recinto.

Según trascendió, el reclamo religioso se hizo explícito a principios de este mes, durante una reunión que mantuvieron el presidente Mauricio Macri y la gobernadora María Eugenia Vidal junto a representantes de la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (ACIERA).

Allí, uno de sus representantes, Jorge Sennewald, planteó el malestar de su iglesia por la reforma que se aprobó en la Cámara baja Provincial. Tras la reunión, se filtró un audio del pastor que relata la presión ejercida sobre la mandataria y la respuesta positiva para que la educación sexual no avance en los colegios.

“El martes estuve con Macri, Vidal y Stanley. Aproveché para decirles que estábamos preocupados y que la Iglesia no iba a negociar todos los ataques a la familia y a Dios. Lo que se viene es peor que el aborto porque quieren modificar la ley de Educación Sexual. María Eugenia se sorprendió y automáticamente dijo que en el Senado tienen mayoría y no iba a avanzar. Esto en mi Provincia no se aprueba” sostiene el dirigente evangélico en el audio.

A cambio del gesto de Vidal, la cúpula de la Iglesia Evangélica se comprometió a contener los reclamos sociales por la crisis económica que atraviesa el país. “Les dije que tienen todo nuestro apoyo. Y que la ayuda social va a llegar a los lugares más carenciados. Que tenemos iglesias en todos los barrios del conurbano” se escucha decir al pastor Sennewald.

El sector evangélico rechaza la modificación a la ley porque amplía el espectro de los actores involucrados en la educación sexual, incorporando a “sindicatos docentes, centros de estudiantes y organizaciones defensoras de los derechos de la mujer”. En ese sentido, plantea una “una educación sexual integral, científica, laica y con perspectiva de género en los establecimientos educativos, tantos privados como estatales”.

Cabe mencionar que la reforma en la Provincia se aprobó en medio del debate del Congreso Nacional por la legalización del aborto. En ese contexto, los diputados de Cambiemos acompañaron la iniciativa. El argumento compartido con los sectores denominados “Pro Vida” era que la educación sexual era una herramienta para prevenir la interrupción voluntaria del embarazo. Con este cambio de postura, a pedido de la Iglesia Evangélica, la fuerza gobernante demuestra que solo se trató de una puesta en escena acorde a la coyuntura.