La situación sanitaria en Olavarría, a partir del brote de COVID 19, se presenta como una de las más complejas del interior provincial. Ayer, el intendente Ezequiel Galli confirmó siete nuevos casos que empujan la cifra a 54 desde que empezó la pandemia.

Según la sala de situación del Ministerio de Salud, la ciudad del centro bonaerense, con unos 120 mil habitantes, es la segunda con más contagios, por detrás de Bahía Blanca, que presenta 73 casos confirmados con una población de más de 300 mil habitantes. 

El gran responsable de la eminente crisis sanitaria es el propio Galli, quien relajó la cuarentena. Cualquier persona podía hacer comprar y salir a la calle sin ningún tipo de control. El intendente llegó a cuestionar a Axel Kicillof por su "inflexibilidad". Ahora lo lamenta. 

En sólo 74 días, Olavarría pasó de exhibir 74 días sin contagios a volver a la fase 1 de la cuarentena, luego de que se reportaran 33 casos. Además, el riesgo se extiende a otros distritos de la región con mucho diálogo con Olavarría. Una bravuconada de un intendente complicó a toda un sector del interior bonaerense.