Ya se palpa el clima de tensión en lo que será la primera negociación entre el nuevo gobierno y los gremios docentes bonaerenses. Hace unos días el titular del SUTEBA, Roberto Baradel, había salido a marcarle la cancha a Vidal. "Vamos a pedir 40% de recomposición salarial en concordancia con los índices de inflación que difunde el PRO", desafió.

Más tarde los sindicatos le advirtieron que no querían el modelo educativo porteño en la provincia y que resistirían cualquier intento neoliberal en la educación.

La gobernadora electa les contestó ayer con un tiro por elevación. Es que adelantó que su futura administración aspira a construir “una agenda educativa que vaya más allá de los salarial”, corriendo el eje de debate en los haberes de los maestros.

Aunque, en tono más conciliador, aseguró que una de sus primeras medidas será la de “convocar a dialogar a los gremios docentes”.

“Vamos conversar con los gremios docentes sobre la cuestión salarial pero queremos una agenda que vaya más allá de los haberes. Tenemos qué discutir qué tipo de educación queremos para los chicos de la provincia”, señaló Vidal.

El primer round entre los docentes y la nueva gestión se palpita, aún antes de que tomen posesión de cargos. Todo indica que no será una relación ni una convivencia sencilla.