El acuerdo entre el líder del PRO y la diputada nacional de la Coalición Cívica generó un fuerte cimbronazo en el tablero bonaerense y, en particular, dentro del partido Generación para un Encuentro Nacional (GEN), donde ya se discute con intensidad sobre la posibilidad o no de sumarse al pacto.

Las posiciones están definidas. La cúpula del partido, encabezada por Stolbizer, que aspira a presentarse como candidata a parlamentaria del Mercosur en las próximas elecciones, rechaza cualquier tipo de alianza con el macrismo y también volver a compartir cualquier espacio político con “Lilita”.

Es más, la propia Stolbizer dejó claro ante sus militantes su oposición a avanzar en cualquier acuerdo por fuera de UNEN, ya sea con el macrismo o con el massismo, y en cambio mantener la oferta de centroizquierda que supone Unen junto al socialismo, Libres del Sur y sectores del radicalismo bonaerense como el que lidera Ricardo Alfonsín.

“El frente se debilita cuando se empieza a colar la posibilidad de discusión de un acuerdo con Macri. Carrió tiene una capacidad de daño importante, pero después de un tiempo dejó de ser el elemento de debilitamiento de Unen”, resumió la líder del GEN.

Sin embargo, las bases quieren otra cosa. Un sector de la dirigencia del GEN "pide pista" para aterrizar en el nuevo espacio que construyen el jefe de gobierno porteño y la líder de la Coalición Cívica, una postura que manifestaron en un reciente encuentro provincial que realizó el GEN en Capital Federal. Allí, representantes de las Segunda y Cuarta secciones electorales se mostraron a favor de un acuerdo con el macrismo, con la intención de que “la oposición se una para poder ganarle al kirchnerismo”.

Es que el ala “disidente” del GEN, compuesto por legisladores y algunos intendentes del interior, opinan que ir a las elecciones de octubre bajo la candidatura de Hermes Binner o de Julio Cobos los deja sin chances de retener cargos.

También, los rebeldes consideran que de sumarse al acuerdo Macri-Carrió, el traspaso debería concretarse antes de que se produzcan nuevos desembarcos –por ejemplo, de dirigentes del radicalismo- para tener un margen más amplio de negociación en la conformación de las listas. Por su parte, la Quinta y la Séptima dejaron entrever sus dudas e indecisiones.

Sobre los coqueteos entre dirigentes de su fuerza en distritos del interior con el macrismo, el presidente del GEN bonaerense, Gerardo Milman, explicó que en las últimas dos elecciones en la provincia de Buenos Aires no hubo lista de PRO, lo que hizo que muchos confluyeran en un armado detrás de representantes del GEN. “Esos dirigentes locales no son macristas porque antes no existía la propuesta en términos provinciales, por eso es razonable que ahora hubiera diálogo”, indicó.

Habrá que esperar entonces hasta los próximos meses para conocer definiciones importantes en este espacio político.