Tras el anuncio del Presidente de la Nación, Mauricio Macri, de avisar sobre un plan de Retiros Voluntarios para trabajadores estatales como parte del plan de achicamiento del Estado, la administración de la Gobernadora María Eugenia Vidal anlaizó el impacto y siguió los pasos del proyecto del Ejecutivo nacional.

El decreto 465/18 abre la posibilidad a los estatales comprendidos en la Ley 10.430 de dejar su empleo a cambio de un plan de pagos con una parte a abonarse en el momento de dejar la tarea y otra parte en cuotas.

En ese sentido, el Secretario General de ATE y la CTA Autónoma, Oscar de Isasi remarcó que "este decreto debe enmarcarse en una sucesión de decisiones que perjudican a los trabajadores del Estado. Firma de paritarias con salarios a la baja, jubilaciones compulsivas, despidos y ahora los retiros voluntarios responden a un plan del gobierno que apunta a reducir la masa salarial y a precarizar las relaciones laborales".

El plan de la administración provincial todavía no vio la luz, aunque el rechazo de los estatales se da en medio de los enfrentamientos por la negociación salarial y el intento de achique del Estado por parte de Cambiemos. Podrán adherirse los empleados de planta permanente con más de dos años de antigüedad y menos de 24 años en la función pública.

"Como ya sucedió en los años ’90, los retiros voluntarios son una ilusión óptica para los trabajadores de cara al futuro, porque el dinero que agarran rápidamente se esfuma y no vuelven a conseguir un empleo. Son medidas clásicas de ajuste" recalcó Isasi.