El borrador de entendimiento establece ocho de los 24 lugares de la Mesa de Conducción partidaria para el sector del Salvador; siete estarían ocupados por el alfonsinismo, siete por el sanzismo y los dos restantes por representantes del Foro de Intendentes Radicales.

En tanto, los cuatro delegados al Comité Nacional corresponderían uno para cada sector y uno más a negociar, mientras los 33 representantes a la Convención provincial se divide en tres partes.

Fuentes de los tres sectores aseguraron que el acuerdo "es inminente", aunque -por el momento- los dos adversarios de Salvador en la interna, el senador alfonsinista, Carlos Fernández y el sanzista Maximiliano Abad, mantienen en pie sus respectivas candidaturas para reemplazar a Ricardo Alfonsín al frente del partido por los próximos dos años.

Es que operadores de las tres facciones negocian por estas horas la "letra chica" del entendimiento y los nombres de quiénes ocuparán asientos en la mesa de la conducción partidaria detrás de Salvador, aunque es seguro que la vicepresidencia del partido será para el alfonsinismo, mientras que la secretaría general iría para el sector que se referencia en el ex titular del Comité Nacional de la UCR, Ernesto Sanz.

Los radicales, siempre propensos a enérgicas compulsas internas, esta vez prefirieron poner todos sus esfuerzos en buscar la unidad y evitar colocar al partido como la piedra en el zapato de Cambiemos, sobre todo, en momentos en que empieza a discutirse el armado para las legislativas de 2017.

"No podemos mostrarnos enredados en una interna cuando la provincia y el país atraviesan una coyuntura nada fácil", dijo a Télam un encumbrado dirigente provincial para resumir el espíritu que primó en las negociaciones.

Con todo, las conversaciones podrían continuar hasta el próximo viernes, cuando vence el plazo para la inscripción de listas.