Karina Rabolini se conmocionó y casi llora el martes por la noche en el programa de Alejandro Fantino por América TV . Fue a partir de conocer de primera mano, según se pudo apreciar en la entrevista, los dichos del precandidato presidencial Florencio Randazzo, quien en un discurso de Carta Abierta tuvo un desliz en el cual habló de que “el proyecto se quedaba manco”, generando risas por la vinculación con Daniel Scioli.

La primera dama bonaerense se mostró afectada pero, como siempre, centrada y respetuosa, equilibrada. Las mismas características que exhibe su marido. En ese sentido, se muestra con cierta ventaja sobre las otras parejas de los principales precandidatos presidenciales. La actual esposa de Mauricio Macri, Juliana Awada, es una muestra clara del mundo elitista al cual pertenece junto a su esposo. Malena Galmarini, la mujer de Sergio Massa es mucho más popular y política, pero carece de “las relaciones públicas” que ostenta Rabolini.

La ex modelo se casó con Daniel Osvaldo en 1985, con apenas 18 años. Trece años después se divorciaron, pasó unos años en Europa, y a su regreso al país en 2001 contrajeron nuevamente matrimonio. Tras ser consagrado Daniel Scioli vicepresidente de la República Argentina en el 2003, Karina Rabolini lo acompañó en todos sus compromisos oficiales tanto en el país, como en el exterior según los requerimientos gubernamentales. Sin embargo mantuvo su apellido de soltera y sus emprendimientos empresariales.

A estos últimos sumó una intensa tarea con iniciativas solidarias y de asistencia social. Como es tradición, en tanto primera dama bonaerense, es la Presidenta de la Fundación Banco Provincia, pero a su rol le agregó mucha dedicación y tiempo. Durante los primeros 4 años de su gestión, recorrió los 135 municipios de la provincia llevando material educativo y computadoras a escuelas, material deportivo a clubes, equipamiento médico a hospitales y diferente ayuda económica. Lo que se dice, una especie de "Evita" sin el componente clasista.

Desde su reincidencia matrimonial, además, lleva adelante una intensa y difícil lucha para convertirse en madre, que la llevó a impulsar y apoyar la ley de fertilización asistida en la Provincia de Buenos Aires, sancionada a fines del 2010.

Para las elecciones en Salta el domingo pasado, en las cuales Scioli no asistió, Karina le hizo de embajadora, llevando su apoyo personal hasta la provincia norteña. Días atrás acompañó a su marido en el programa de Tinelli, en el cual mostró sus dotes de bailarina con un tango junto al imitador de su esposo. Ayer, defendió a su pareja y lo avaló como candidato. “No hay persona más íntegra y completa que Daniel”, afirmó.

Rabolini evita referirse a Cristina Kirchner, para evitarse posibles roces y choques de estilo. Sin embargo, el año pasado, en uno de los tantos momentos de tensión enrte el kirchnerismo y el gobernador, Rabolini salió a la cancha y declaró: "Le pido a Cristina que confíe en Daniel como yo confío en él".

La primera dama bonaerense está decidida a cambiar su estatus por el de primera dama nacional y está jugando todas las cartas que tiene a su alrededor para conseguirlo.