Primero fue Cristina Fernández de Kirchner la que pidió a los precandidatos a gobernador “un baño de humildad”. Luego se sumó  la propuesta del jefe de Gabinete de la Nación y precandidato a gobernador bonaerense, Aníbal Fernández, de que den un paso al costado los precandidatos que no miden en las encuestas. Y las respuestas no se hicieron esperar.

La sorpresa la dio el titular del Anses, Diego Bossio, quien declinó hoy su precandidatura a gobernador de la provincia de Buenos Aires por el Frente para la Victoria. Lo hizo a través de una carta abierta a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner publicada en las redes sociales, donde señaló: “Voy a declinar mi candidatura a la gobernación. Lo hago como un gesto hacia usted -Cristina Kirchner- y hacia todo el peronismo. Es por eso que decido dar el paso al costado de mi precandidatura, poniendo todo lo trabajado por mí y por mi equipo a disposición de los compañeros que sean nuestros precandidatos”.

En tanto, interpeló a los que eran sus contrincantes: “Estoy seguro que otros compañeros escucharán su pedido como lo hecho yo y también sumarán sus esfuerzos generosamente para que Buenos Aires siga siendo gobernada por el peronismo y pueda así seguir resolviendo sus inmensos desafíos”, agregó.

Entretanto, otros precandidatos confirmaron que continúan en carrera. Con relación a la eventual baja de precandidatos del oficialismo, el presidente de la Cámara de Diputados y precandidato K, Julián Domínguez, se manifestó “parte y no juez de los demás compañeros. Sobre la marcha los melones se van acomodando. Encontraremos las claves para organizar los próximos 30 días”.

Asimismo afirmó: “soy parte de un colectivo” y se manifestó dispuesto a “estar en el lugar que la presidenta entienda. Puedo aportar mi visión a la provincia. Tenemos ganas, pero no alcanza solo con eso”. “A mí me encantaría ser” el único candidato, admitió. Pero con relación a otros postulantes como Aníbal Fernández, que se presentó la semana pasada, aclaró que “es amigo. Tiene un verbo extraordinario”, pero señaló que “para conducir la provincia se necesita otra cosa. Somos parte de una construcción colectiva”.

Quien también reaccionó a los dichos de Fernández fue el intendente de Berazategui, Patricio Mussi cuyo nombre desde hace tiempo suena como posible compañero de fórmula de Domínguez. Él también ratificó su postulación y opinó que “no se puede ser candidato por antojo”. En tanto, replicó: “Si dice que hay muchos candidatos, que empiece dando el ejemplo”.

El presidente de la bancada kirchnerista de Diputados en la Legislatura bonaerense, Fernando “Chino” Navarro -que también es precandidato a gobernador- consideró por su parte que “es una sobreactuación de Aníbal, es un darwinismo de encuestas. Las encuestas no las podemos descartar porque muestra que opina nuestro pueblo, también esta nuestro pueblo”.

“Si hubiese pensado, me hubiese quedado con Ruckauf en el 2001, porque media muy bien, y a Néstor Kirchner no lo medían; elegí un proyecto, una convicción. Lo político está por encima de cualquier instrumento”, puntualizó Navarro. Y agregó que “estoy en el Frente para la Victoria porque priorizo la política y no las encuestas aunque no las minimizo”.

Finalmente, concluyó: “En la provincia de Buenos Aires a nadie se le puede ocurrir que vamos a competir 13 fórmulas, sino que quedarán 3 o 4 que se definirán hasta en junio. Lo mismo que en la presidenciales que quedarán dos o tres”.