El encanto de "Heidi", como la calificó el massista Felipe Solá durante la carrera electoral, puede más que los tropezones de su primer mes de gestión. Pese a que en el inicio de su gobierno debió enfrentar la fuga de tres condenados del penal de General Alvear y tuvo complicaciones para contar con el Presupuesto, la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal sigue siendo la dirigente con mejor imagen, en un ranking que midió a once políticos con proyección nacional.

La encuesta es de la consultora Management & Fit sobre 1.200 casos, y pone arriba del podio a Vidal, seguida por el líder del Frente Renovador Sergio Massa. La tabla de imágenes se elabora en función de lo que se conoce como "diferencial"; esto es, el resultado de restar la imagen positiva con la negativa.

En ese sentido, la mandataria cosecha 36,3 por ciento de imagen positiva, seguida de cerca por Massa con un 35,8. Debajo completa el podio Mauricio Macri, con 27,5 por ciento.

Esta encuesta puede interpretarse como una estrategia del oficialismo de empezar a instalar a Vidal como referente de Cambiemos a nivel nacional, más allá de su rol como gobernadora en la provincia de Buenos Aires.

En tanto, en una sospechosa tendencia en contra del Frente para la Victoria, Daniel Scioli, quedó séptimo en la encuesta con el 16,7 por ciento de las adhesiones. Estos números dejan lugar a la duda, ya que en el balotaje Scioli sacó el 49 % de los votos en todo el país.

Si se toma sólo la imagen positiva (entre los que consideran muy buena y buena), también Vidal está en lo más alto del ranking con el 51,6 por ciento de aprobación, seguido en este caso por Macri con 49,8 por ciento. Todo según la consultora Management & Fit, claro.