Hay dos grandes verdades en la política argentina. La promesa más o menos habitual de Elisa Carrió de retirarse y la participación de Carrió en una elección. Cada dos años, la dirigente macrista se desmiente a sí mismo y va como candidata. El premio: seguir haciendo eso que el antiperonismo le cuestiona a los pobres: "vivir del Estado". 

Desde la crisis de 2001, Carrió viene prometiendo que no se presentará más a una elección porque su "tiempo terminó". Como se sabe, no cumplió. Ahora tampoco lo hará: aseguró que será candidato en 2021 en la provincia de Buenos Aires, donde podría haber internas en Juntos por el Cambio. 

“Voy a jugar el año que viene. Me recuperé bastante en la salud, tengo que asegurarme con una vacuna segura, pero no estoy dispuesta a que perdamos la libertad. Me acompaña muchísima gente, la Coalición Cívica, gran parte del PRO y también el radicalismo”, describió. 

Y fue por más: “No descarto ni ser candidata a diputada, ni descarto ser candidata a gobernadora en 2023, porque creo que hay que limpiar en serio la provincia de Buenos Aires. Además, no me importan las derrotas ni las victorias”, afirmó Carrió.