La gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal reunió este miércoles por última vez a su gabinete ampliado en La Plata. Ante ministros, intendentes y otros funcionarios, la mandataria buscó instalarse como la líder de la oposición bonaerense para la próxima etapa. No le será fácil.

Ocurre que Vidal tiene un rival en esa tarea, el intendente de Vicente López, Jorge Macri, quien también quiere conducir al PRO de Buenos Aires. Además, cuenta con el aval de Mauricio Macri y Marcos Peña, enojados con Vidal. Como era de esperarse, Jorge Macri faltó al encuentro de la gobernadora.

La ausencia de Macri se notó en la cumbre porque sí estuvieron intendentes como Julio Garro, Néstor Grindetti y el saliente Martiniano Molina, que ya fue incorporado al grupo de los dirigentes "sin tierra" y lo sumaron a la reunión que la gobernadora tendrá esta tarde con ellos. También se vio a Matias Rappallini, muy felicitado por el vidalismo ya que ayer se confirmó que logró retener Maipú, uno de los municipios que había quedado en pugna con el peronismo.