Los bolsillos de los bonaerenses se verán una vez más afectados, tras la habilitación de la gobernadora de la provincia de Buenos Aires  a las empresas distribuidoras eléctricas. Las subas irán desde el 18 al 58%.

La administración de María Eugenia Vidal autorizó a las distribuidoras eléctricas a aplicar una suba del 18,9 % de las tarifas de luz. La suba de las facturas que abonan los usuarios bonaerenses tendrá un aumento este año del orden del 58,1 %, ya que al ajuste del 39,2 % que autorizó el Gobierno nacional.

Desde el gobierno bonaerense se explicó que el 58,1 % de suba tiene dos componentes. El 39,2 % se destinará a que las distribuidoras le paguen a Cammesa, la empresa mayorista de electricidad. Por su parte, el 18,9 % representa el margen para las distribuidoras, es llamado valor agregado de distribución (VAD).

La resolución oficial fija un tope al aumento para la tarifa social que no podrá superar los $ 50 mensuales.

La excusa oficial para concederle otro aumento a las empresas es que se comprometieron a un plan de obras que para 2017 significa una inversión de $ 580 millones, y de $ 5.800 en cinco años. Sin embargo, son conocidas las promesas de inversión de estas empresas, los tarifazos anteriores no mejoraron el servicio. En el verano millones de usuarios sufrieron cortes de luz en el Área Metropolitana de Buenos Aires.

El Gobierno provincial realizó las audiencias públicas a fines de 2016 para revisar el cuadro tarifario, donde las empresas solicitaron ajustes promedio para los usuarios residenciales del 42 %, pero Vidal les concedió un porcentaje superior. Las distribuidoras bonaerenses dependen del Gobierno provincial a diferencia de Edenor y Edesur que están bajo la órbita del Gobierno Nacional.