En su último día de trabajo, los trabajadores despedidos de Paquetá, empresa de calzados ubicada en el distrito bonaerense de Chivilcoy, se movilizaron al Municipio, donde tuvieron un fuerte cruce con su intendente, el ex massista y ahora cercano a la gobernadora, María Eugenia Vidal, Guillermo Britos.

Durante el trayecto, los más de 600 operarios despedidos colocaron sus camisas de trabajo en el frente del local de Cambiemos, ubicado en el centro de la ciudad. Durante la protesta, los trabajadores insultaron al presidente, Mauricio Macri, a la mandataria bonaerense, al funcionario nacional, Sebastián García de Luca, oriundo de la localidad, y al propio intendente Guillermo Britos, que en el último tiempo tuvo un acercamiento a Cambiemos. Su hermano, el diputado provincial, Fabio Britos, acompañó las leyes más importantes del oficialismo.

Trabajadores despedidos de Paquetá increparon a un intendente cercano a Vidal

En diálogo con el diario La Razón, un trabajador relató: “Fue una empresa que en algún momento fue un símbolo en la Argentina. Llegó a tener más de 1.500 operarios. Quedaron 600 y hoy están todos en la calle. No hay conciencia de lo que hizo Cambiemos. En tres años destruyó Chivilcoy. Es un daño terrible para la ciudad, muchos negocios están cerrando, no hay consumo”.

Según publicó el mismo medio local, mientras el grueso de los trabajadores se desconcentraba, un grupo se dirigió al Palacio Municipal. Allí, empezaron a insultar al intendente que salió ante el reproche. Según la versión de los despedidos, Britos les habría dicho que “con lo que cobraron van a tener para aguantar un tiempo”.

Paquetá, una planta ensambladora de zapatilla deportivas, sufrió las medidas neoliberales impulsadas por Cambiemos. La apertura indiscriminada de importaciones y la caída del consumo interno llevaron al cierre de la empresa.