La gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, tendrá al menos unas semanas para evaluar y llegar a un acuerdo justo con los principales gremios de los docentes bonaerenses, quienes reclaman que la administración bonaerense solucione los problemas deterioro en las escuelas y la  pérdida del poder adquisitivo del salario de los maestros, entre otros reclamos.

El miércoles pasado el Gobierno no logró alcanzar el objetivo de iniciar en la fecha pautada por el calendario escolar (6 de marzo).

El viernes, los sindicatos señalaron que "la docencia bonaerense protagonizó un contundente paro" con "malestar" por "la falta de resoluciones a la situación de deterioro y pérdida del poder adquisitivo del salario" y a otras problemáticas que afronta el sector.

Entre los conflictos, el FUDB (Suteba, FEB, Udocba, Sadop y AMET) enumeró "las graves problemáticas edilicias" y "la falta de cupos de comedores escolares", y pidió por "políticas socio educativas que garanticen el derecho de nuestros/as estudiantes a una Educación Pública de Calidad".

"Es responsabilidad de la gobernadora Vidal la convocatoria y avanzar en la resolución de las problemáticas planteadas", consideraron los sindicatos. A pesar de pedido, según pudo averiguar DIB, aún no hay fecha de llamado a paritarias salariales.

La última reunión paritaria de los docentes en provincia fue a fines de febrero. Allí, el FUDB rechazó una oferta salarial que mantenía la idea de la cláusula gatillo (mensual en los primeros tres meses y luego trimestral) y agregaba: un ascenso al salario mínimo (que en marzo, según el Ejecutivo, alcanzaría los $ 20.150), un 5% a pagar en diciembre y ayuda extra a maestros que estén por debajo de la línea de pobreza.    

Luego del encuentro fallido, los sindicatos se acoplaron al paro de la Ctera a nivel nacional y marcharon en el inicio del ciclo lectivo a Plaza de Mayo. En ese marco, Vidal y sus funcionarios se mostraron en escuelas abiertas.