“Mauricio Macri: 31% (53.600 votos) – María Eugenia Vidal: 35.62% (62.804 votos) – Jaime Méndez: 46.36% (81.477 votos)”. Los datos oficiales corresponden al distrito de la primera sección electoral, San Miguel, donde el candidato a intendente de Juntos por el Cambio obtuvo 30 mil votos más que el presidente y 20 mil más que la Gobernadora, con quienes compartió la boleta oficialista.

Muchos se preguntarán quién es Jaime Méndez, un nombre desconocido para la rosca bonaerense. Se trata, nada más ni nada menos, que del mandatario interino y apadrinado de Joaquín de La Torre, intendente en licencia de ese municipio y actual Ministro de Gobierno y (¿ex?) dirigente de confianza de la gobernadora María Eugenia Vidal.

Previendo la amplia diferencia a favor del Frente de Todos, De la Torre implementó en su pago chico la estrategia del corte de boleta que le permitió ganar a nivel local a pesar de que Mauricio Macri perdió con Alberto Fernández, que arañó los 50 puntos, y María Eugenia Vidal con Axel Kicillof que llegó a los 47.  

El dato de color es que luego de las PASO, el Ministro no apareció por la ciudad de La Plata ni tampoco asistió a ninguna de las reuniones que convocó la Gobernadora, quien en los últimos años lo incorporó en su círculo de confianza y tuvo incidencia en sus decisiones.

De hecho, la propia Vidal jugó fuerte para sostener a Jaime Méndez, que ejerce el interinato del sillón municipal y fue el candidato en este turno. En 2018 visitó el distrito cuatro veces. En 2019 siguió yendo: el 22 de enero visitó escuelas de verano, el 20 de marzo recaló en el barrio Santa Brígida, el 22 de abril estuvo en una escuela técnica, el 3 de mayo recorrió centros de salud.

A pesar del apoyo, el intendente que supo alejarse del kichnerismo y luego de Sergio Massa para desembocar en el gabinete de María Eugenia Vidal, anticipó los resultados adversos y, como reza uno de los tantos dichos populares, abandonó el barco antes que se hunda.