Tras una batalla campal que protagonizaron un centenar de jóvenes en un balneario de Pinamar, donde una chica sufrió graves lesiones en su cabeza luego de recibir un botellazo, el intendente decidió prohibir el consumo de alcohol y uso de parlantes en espacios públicos como playas y plazas con el fin de evitar concentraciones masivas, como las que se vienen viendo desde el inicio de la temporada de verano.

Después del caos registrado en las playas, el intendente de Juntos por el Cambio, Martin Yeza, firmó el decreto "de efectivo y automático cumplimiento", informaron fuentes municipales.

"La Secretaria de Seguridad de Pinamar, en forma coordinada con las fuerzas de seguridad provincial y nacional, realizarán operativos que fiscalicen el consumo de bebidas alcohólicas en espacios públicos", dice la información oficial.

Desde la comuna de Pinamar indicaron que la prohibición de consumir bebidas alcohólicas en espacios públicos surge de la ley nacional 24.788.

"Estamos recordando que está vigente dicha ley y que actuaremos en forma conjunta con las fuerzas de seguridad para evitar que los jóvenes no circulen con conservadoras con bebidas alcohólicas", expresó el secretario de Seguridad, Lucas Ventoso.

Al referirse a los parlantes, el funcionario expreso "se controlará su uso ya que no podrán superar ciertos decibeles que están establecidos en la ordenanza municipal 3318/06, que propicien o estimulen la concentración de personas ".

"Lo que buscamos es evitar la concentración de los jóvenes. Si la gente escucha música a un tono 'normal' no se lo prohibiremos. Acá no se estamos privando ningún derecho constitucional", sostuvo Ventoso.

En la tarde de ayer, se divulgaron imágenes en redes sociales donde se observaba una batalla campal entre jóvenes donde una chica de 18 años sufrió un golpe en su cabeza tras recibir un botellazo y a las pocas cuadras su agresor fue aprehendido.

Acorde al informe policial, el hecho ocurrió en el balneario Boutique, de Pinamar, donde más de 1.000 jóvenes se habían concentrado mientras escuchaban la música en la zona de arena y a orillas del mar.

El joven que arrojó la borella fue identificado como David Ferro (21), quien deberá declarar en las próximas horas por el delito de "resistencia a la autoridad y lesiones", según informo hoy un vocero de la investigación.