Para hacer frente a las pocas camas en hospitales y ante la carencia de hoteles tradicionales, las autoridades municipales propusieron a los dueños de estos lugares usar las casi 80 plazas -que da la suma de estos tres establecimientos- para que los eventuales pacientes leves con coronavirus pudieran hacer la cuarentena allí.

No obstante, y después de una inspección del Ministerio de Salud bonaerense, se decidió que, por cuestiones de seguridad de los pacientes, se alojen allí trabajadores de la salud que sean derivados para desempeñarse en el hospital que el Gobierno nacional levanta contrarreloj en esa ciudad, los obreros de esa construcción y unos 30 policías enviados como refuerzo a la zona para controlar el aislamiento obligatorio.

Se trata de los hoteles Extreme, que tiene 20 habitaciones y va a hospedar a 30 obreros del hospital modular de Hurlingham; el Súmmum, con 22 camas, por ahora vacío pero a donde llegarán en los próximos días enfermeros y médicos que trabajarán en los lugares de aislamiento masivo para pacientes con ocvid-19 leves; y el Full time, un alojamiento con 22 habitaciones que por ahora, dicen las autoridades municipales, queda de reserva.

El Municipio, por su parte, se comprometió a hacerse cargo de la limpieza y la ropa blanca de cada habitación. Los hoteles alojamiento aportarán el trabajo de sus empleados, exceptuados del decreto de aislamiento por ser un servicio esencial.