Según un informe de la consultora Ficonomics, la provincia de Buenos Aires posee una deuda de $505.418 millones, casi la mitad de la suma de todas las provincias. Además, una parte se encuentra en dólares. Escenario complicado.

Con esas cifras, la gobernadora María Eugenia Vidal (la mandataria menos votada en la historia de Buenos Aires) negociará la transición con los equipos de Axel Kicillof. El informe de la consultora Ficonomics alertó por el alto nivel de endeudamiento de las provincias, en particular la de Buenos Aires, y advirtió por la dependencia fiscal en el reparto de los ingresos nacionales de la mayoría de los gobiernos del interior.

Según reveló el reporte al que accedió Ámbito, el complejo escenario económico de la Argentina impone una serie de restricciones a las provincias. “El debilitado contexto macroeconómico nacional con continuos cambios en las políticas de ingresos, ahorro, cambiarias, implican menor cantidad de recursos provinciales para hacer frente a la crisis que atraviesa el país”, describió el análisis.

El sistema actual impone una distribución de recursos federales, donde las provincias que tienen mayores ingresos son “solidarias” con las que no generan los suficientes fondos para hacer frente a sus obligaciones. “Este régimen provoca que la gran mayoría de las provincias, sobre todo las más pequeñas, se vuelven dependientes del reparto de los ingresos nacionales”, remarcó Ficonomics.

En conferencia de prensa, Kicillof le pidió a Vidal poner "blanco sobre negro sobre la situación financiera en la que está la provincia". Más de una vez, la gobernadora macrista había negado el endeudamiento. No por nada, el economista kirchnerista habló de tierra arrasada...