El intendente de Olavarría, Ezequiel Galli, decidió tomar distancia de Juntos por el Cambio, que ayer pidió que no haya restricciones ante la segunda ola, y avanzó con medidas duras frente al incremento de contagios. Se busca evitar el colapso del sistema sanitario local.  

Por día, Olavarría, en la provincia de Buenos Aires, superó los 250 contagios diarios, mientras su sistema de salud está funcionando al 80%. Ante esa realidad, la Ciudad avanzó con medidas para disminuir la circulación de personas: cierre de bares y restoranes a las 0 horas, prohibición de visitas a geriátricos, reducción de encuentros sociales (de 20 a 10 personas). No descartan medidas más duras si la situación empeora. 

“La población está preocupada. Había un relajamiento generalizado de las medidas de cuidado, creo que por eso la comunidad ha tomado bien las restricciones y pedimos empatía con el personal de salud que está cansado, que viene de un año muy largo”, aseguró el intendente en declaraciones a la prensa. 

Por último, se refirió al pedido de Juntos por el Cambio de no tomar medidas como la que llevó adelante Galli: "Yo priorizo el no colapso del sistema de salud de mi ciudad", cerró.