"El Hospital a tope, la terapia intensiva a un 80 por ciento de ocupación y el partido que gobierna la ciudad de campaña política en forma presencial", se quejó la diputada nacional del Frente de Todos Liliana Schwindt.

Sucede que en Olavarría, su ciudad natal, el intendente Ezequiel Galli tomó medidas restrictivas ante el aumento de casos y la alta ocupación de la camas de terapia intensiva, pero al mismo tiempo, está organizando un acto presencial para la llegada de Patricia Bullrich.

Es que en Olavarría, su pago chico, debido al aumento de los casos y la alta ocupación de la terapia intensiva se decidió tomar medidas restrictivas. Sin embargo, en simultáneo, el intendente Galli le organiza un acto presencial a Patricia Bullrich para que presente su libro “Guerra sin cuartel”.

“¿El ejemplo? ¿La responsabilidad? Es verde y se la comió un burro parece. Llamo a la cordura y sensatez a la dirigencia en este momento, no es bueno andar amontonándonos", expresó la legisladora.

"Pueden hacer el evento al aire libre, y si no hagan testeos a quienes van a participar y si no presenten el libro en forma virtual y un mínimo de presencia. Existe el Zoom y tranquilamente lo pueden aplicar a este evento", agregó la ex candidata a la intendencia.

Al tiempo que lanzó: "Están a tiempo de recapacitar y hacer las cosas bien,  por todos nuestros vecinos y vecinas que vienen cumpliendo con todos los protocolos. Por respeto y porque deben dar el ejemplo como autoridad máxima de la ciudad uno y como autoridad máxima del partido opositor en el otro caso", completó Schwindt en su duro posteo.

Vale recordar que hace apenas unos días, ante la suba de casos, el intendente Ezequiel Galli implementó restricciones con el fin de contener los contagios. Principalmente, se decidió una reducción en el horario de circulación nocturna, en momentos en que la cantidad de camas de terapia intensiva ocupadas llegaba al 65 por ciento.

En esa línea, el intendente Ezequiel Galli tomó la decisión de reducir el horario nocturno de las 5 a las 2, suspensión de visitas a geriátricos y limitación en las reuniones sociales de diez personas como máximo, cuando antes el tope era de 20.