Hasta ahora sólo se había realizado estudios en Rusia sobre la efectividad de la vacuna Sputnik V. Ahora, una investigación realizada por la Provincia de Buenos Aires demuestra el impacto en la vida real de la primera dosis de la vacuna Sputnik-V. Según el estudio, la efectividad es del 78,6% para evitar casos de COVID-19, del 84,7% para evitar las muertes y del 87,6% para reducir hospitalizaciones en personas de 60 a 79 años.

El monitoreo del "impacto de las vacunas en la vida real es primordial e irremplazable como herramienta de evaluación de las estrategias de vacunación", aseguraron desde la provincia de Buenos Aires.

En este sentido, el estudio aportó datos muy relevantes que demuestran que una dosis de Sputnik-V se asocia con una disminución significativa del riesgo de contraer infección por SARS-COV-2, requerir hospitalización y/o de fallecer por COVID-19 en la población mayor de 60 años.

"Estos resultados apoyan la estrategia de diferir las segundas dosis, con la garantía de tener estos altos porcentajes de efectividad que demuestran la capacidad de la vacuna para proteger a la población con esa primera dosis", describieron desde la gestión de Axel Kicillof. 

Sobre un total de 186.581 personas entre 60 y 79 años, el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires realizó un monitoreo de la efectividad de la primera dosis de Sputnik-V durante la campaña de vacunación en los partidos del AMBA. 

Un primer análisis arrojó una efectividad del 83,6% en la prevención contra infecciones confirmadas por laboratorio. Además, confirmaron un impacto del 78,6% del primer componente de la vacuna Sputnik-V. La efectividad llega al 91,4% con el esquema completo de dos dosis.