Diferentes escuelas de la provincia de Buenos Aires comenzaron a manifestar enfáticamente su rechazo a brindar clases en las condiciones que estaban y definieron suspender las actividades.

Según un relevamiento del Frente de Unidad Docente (FUD), 786 Escuelas de la provincia de Buenos Aires suspendieron sus clases, lo que afecta a unos 400.000 alumnos bonaerenses.

Entre los principales problemas se encuentra el servicio de gas, lo que generó agudizar el conflicto entre los educadores y el gobierno provincial.

Tras la explosión de la Escuela N°49 de Moreno que generó la muerte de Sandra y Rubén generaron una conciencia sobre las consecuencias de mantener los problemas edilicios y de infraestructura en las escuelas de la Provincia.

"La desidia y el abandono del Gobierno de María Eugenia Vidal deja a los estudiantes sin clases y pone en riesgo la vida de alumnos y Docentes" reclamaron desde el Frente gremial.