La actividad presidida por el titular de la CPM, Adolfo Pérez Esquivel, se desarrolló este fin de semana en el complejo de Chapadmalal, con más de 320 familiares que asistieron desde Jujuy, Salta, Mendoza, Santiago del Estero, Catamarca, Córdoba, Santa Fe, Río Negro, Chubut, Capital Federal y diversos lugares de la provincia de Buenos Aires.

El premio Nobel de la Paz sostuvo al abrir la jornada que “sabemos que las cárceles son depósitos humanos y por eso debemos redoblar nuestros esfuerzos para cambiar esa realidad”.

“El cambio lo tiene que construir el pueblo organizado, desde abajo hacia arriba, y para eso es importante que los familiares de víctimas y los militantes por los derechos humanos se organicen, formen redes y sepan qué hacer frente a tanta violencia del Estado”, agregó.

Aseguró que “ante el inminente cambio de gobierno, vamos a exigir y luchar por las mismas causas que hasta ahora: el respeto irrestricto a los derechos humanos”, y agregó: “La democracia no se regala, sino que se construye".

Por su parte, la nueva integrante de la CPM y miembro de Madres de Plaza de Mayo-Línea fundadora, Nora Cortiñas, hizo un llamado a la continuidad de las luchas populares “para mantener las conquistas y avanzar en todo lo que falta. Tenemos que estar atentos y activos y saber que lo que hacemos es por los otros; es para que a nuestros jóvenes no los persiga ni torture el sistema”.

Según se informó, el encuentro se realizó a partir de las inquietudes y dificultades observadas por los familiares, es por ello que desde la CPM “se pensó en desarrollar canales de diálogo y participación colectiva que permita construir herramientas para la defensa y promoción de los derechos de las personas que sufren el avance represivo de los agentes penales del Estado”.

En ese marco, se desarrollaron una serie de talleres y charla debate para abordar la discusión sobre las violencias del Estado y los desafíos de organizarse para enfrentar conjuntamente el dolor y la impunidad.

Asimismo, entre el sábado y domingo se desarrollaron seis talleres sobre violencia policial, violencia carcelaria, violencia judicial, articulación de organizaciones, estrategias de comunicación y políticas pospenitenciarias.

Entre las conclusiones de los talleres, se destaca la necesidad de formular estrategias colectivas de intervención frente a la desidia y demora judicial, la existencia de sentencias que no se ajustan al valor de las pruebas y/o a la gravedad de los delitos, y la discriminación y maltrato de los actores judiciales contra quienes se encuentran en estado de vulnerabilidad frente a la violencia del Estado, se informó.